La protesta estudiantil contra el régimen de Irán
Miles de estudiantes iraníes se movilizaron nuevamente este sábado contra el régimen de la República Islámica y corearon consignas como “muerte a Khamenei” y “libertad”, en un nuevo episodio de tensión interna que coincide con el endurecimiento del conflicto diplomático y militar entre Irán y Estados Unidos.
Las manifestaciones tuvieron como epicentro la Universidad Tecnológica Sharif, una de las principales casas de estudio de Teherán, donde jóvenes denunciaron la represión estatal y exigieron el fin de la “tiranía”. En videos difundidos en redes sociales se escucharon cánticos como “Muerte a Ali Khamenei”, “Muerte al dictador” y “No tengan miedo, estamos todos juntos”.
Represión y enfrentamientos
Según reportes de Iran International, fuerzas de seguridad reprimieron a los manifestantes para dispersar la concentración. Imágenes geolocalizadas por la agencia AFP mostraron forcejeos y corridas dentro del campus universitario, mientras grupos de estudiantes gritaban “bi sharaf” (“vergonzoso”, en farsi).
También el medio local Fars News Agency señaló que la jornada había sido convocada inicialmente como una sentada “silenciosa y pacífica” en memoria de las víctimas de la represión, pero derivó en enfrentamientos cuando algunos grupos comenzaron a entonar consignas abiertamente antigubernamentales.
Las protestas universitarias se producen semanas después de una ola de manifestaciones masivas que, según cifras oficiales, dejaron más de 3.000 muertos. Sin embargo, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a más de 7.000 víctimas, en su mayoría manifestantes.
Las autoridades iraníes sostienen que los disturbios fueron impulsados por “actos terroristas” alentados por enemigos externos, particularmente Estados Unidos e Israel.
Escalada con Estados Unidos
El clima interno se da en paralelo a una creciente tensión entre Teherán y Washington. El presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido sobre posibles acciones si Irán no accedía a un acuerdo en torno a su programa nuclear.
En ese contexto, Estados Unidos desplegó en la región al portaaviones USS Abraham Lincoln y al USS Gerald R. Ford, acompañados por buques de apoyo y aeronaves de combate, como parte de un refuerzo militar en Medio Oriente.
Ambos países reanudaron conversaciones mediadas por Omán para intentar alcanzar un entendimiento. El canciller iraní, Abbas Araghchi, aseguró que Teherán presentará un borrador de propuesta en los próximos días y negó que Washington haya exigido “enriquecimiento cero” de uranio, en contradicción con declaraciones de funcionarios estadounidenses.
Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos y que el enriquecimiento de uranio responde a objetivos civiles, mientras que Estados Unidos y sus aliados temen que derive en el desarrollo de armas nucleares.
En este escenario de presión internacional y creciente malestar social, las universidades iraníes vuelven a convertirse en un foco clave de protesta y desafío al liderazgo religioso del país.






