El mandatario reveló que la decisión de lanzar la ofensiva se tomó tras hallar una planta atómica desconocida hasta ahora y aseguró que la campaña militar progresa “mucho más rápido de lo previsto”. Sin embargo, no descartó el envío de tropas terrestres.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la reciente ofensiva militar contra Irán se basó en informes de inteligencia que detectaron un programa secreto de enriquecimiento de uranio en una instalación hasta ahora desconocida. “Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”, afirmó el mandatario, al justificar el inicio de la denominada Operación “Epic Fury”.
En declaraciones concedidas al New York Post, Trump explicó que el sitio descubierto difería de las plantas nucleares previamente monitoreadas por la comunidad internacional y que el hallazgo se produjo tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas en Ginebra. “Estaban trabajando en un área totalmente diferente… así que simplemente llegó el momento. Dije: ‘Vamos’”, relató.
“Más rápido de lo previsto”
El jefe de la Casa Blanca sostuvo que la campaña avanza “mucho más rápido de lo previsto” y afirmó que durante el fin de semana fueron eliminados 49 altos funcionarios iraníes, entre ellos el Líder Supremo, el ayatolá Ali Khamenei.
Desde el Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, junto al general Dan Caine, confirmó que Estados Unidos estableció una “superioridad aérea local” sobre territorio iraní. Hegseth remarcó que la operación no replicará los esquemas de los conflictos en Irak o Afganistán y estimó que la fase crítica podría extenderse entre cuatro y seis semanas.
Trump, por su parte, no descartó el envío de tropas terrestres: “No tengo reparos respecto a las botas sobre el terreno… probablemente no las necesitemos, pero si fueran necesarias, las enviaremos”.
Impacto regional y global
En paralelo, el conflicto provocó fuertes repercusiones en Medio Oriente. La estatal energética QatarEnergy suspendió su producción de gas natural licuado tras ataques con drones, lo que generó un alza abrupta en los precios del gas en Europa. También se reportaron ataques contra la refinería saudí de Ras Tanura y embarcaciones en el Mar de Omán.
La Media Luna Roja Iraní informó que al menos 555 personas murieron en territorio iraní desde el inicio de los bombardeos. En Israel, las represalias con misiles dejaron 11 víctimas fatales, incluido un ataque contra una sinagoga en Beit Shemesh.
El Pentágono confirmó además la muerte de un cuarto militar estadounidense y la pérdida de tres aviones F-15E, derribados por error por las defensas antiaéreas de Kuwait durante un episodio de fuego amigo.
Desde Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, descartó negociaciones inmediatas y advirtió que el país está preparado para una guerra prolongada. En tanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, defenderá ante el Congreso la legalidad y los objetivos estratégicos de la ofensiva, en medio de un escenario internacional marcado por la incertidumbre y la tensión creciente.






