Los eventos de El Niño más intensos casi siempre provocan un año con temperaturas récord (REUTERS/Kylie Cooper )
El fenómeno de El Niño vuelve a encender alertas a nivel global: nuevos modelos climáticos advierten que podría desarrollarse una versión extremadamente intensa, con capacidad de empujar las temperaturas del planeta a niveles récord en los próximos años, incluso hasta 2027.
Según proyecciones del Centro Europeo de Predicciones Meteorológicas a Medio Plazo, hay una probabilidad creciente de que se forme un “súper El Niño”. Este tipo de evento ocurre en promedio cada 10 a 15 años, pero no todos alcanzan gran intensidad.
En los episodios más fuertes, las aguas del Pacífico ecuatorial se calientan más de 2 °C por encima de lo normal, lo que desencadena cambios masivos en la atmósfera. Algunos especialistas incluso sugieren que podría tratarse del evento más intenso en más de un siglo, superando registros como el de 2015.
¿Por qué eleva tanto la temperatura global?
Durante El Niño, el océano libera enormes cantidades de calor hacia la atmósfera. Ese calor luego se distribuye por todo el planeta, amplificando el calentamiento global ya existente.
Esto se combina con otro factor clave: el aumento de gases de efecto invernadero. Bajo este escenario, el sistema climático tiene más dificultades para disipar el calor acumulado, lo que intensifica los efectos.
Impactos que podrían sentirse en todo el mundo
Si el fenómeno se consolida, los efectos serían amplios y desiguales según la región:
Más olas de calor en gran parte de Sudamérica, Europa, África y Estados Unidos
Sequías severas en regiones tropicales como Indonesia, Australia o partes de América Latina
Lluvias intensas e inundaciones en países como Perú y Ecuador
Menos huracanes en el Atlántico, pero más actividad ciclónica en el Pacífico
Alteraciones en el monzón de India, con impacto directo en la producción agrícola
Sudamérica bajo presión
Para nuestra región, el escenario incluye una mayor probabilidad de temperaturas extremas y eventos climáticos más intensos, alternando entre sequías y lluvias fuertes. Esto puede afectar desde la producción agropecuaria hasta la disponibilidad de agua.
2027, en la mira
Uno de los puntos más preocupantes es que el impacto no sería inmediato únicamente: los modelos sugieren que el pico de temperaturas globales podría darse en 2027, superando incluso los récords recientes.
En síntesis, no se trata solo de un fenómeno natural aislado. Un “súper El Niño” en el contexto actual de calentamiento global podría convertirse en un acelerador climático, con consecuencias que se sentirán en múltiples niveles: ambiental, económico y social.






