Durante el reciente fin de semana largo, la provincia de Jujuy volvió a posicionarse como uno de los destinos más elegidos del norte argentino, impulsada por una agenda diversa que se desplegó en todo su territorio. Las propuestas culturales, religiosas y tradicionales convocaron a miles de visitantes en las cuatro regiones, reafirmando el perfil turístico de la provincia.
El movimiento turístico dejó cifras contundentes: se registró un impacto económico de $4.655 millones, con una ocupación hotelera promedio del 60,6% y más de 37.000 pernoctaciones. En total, arribaron 14.096 turistas, con una estadía media de 2,67 noches y un gasto diario promedio de $123.708 por persona.
Del total de visitantes, 8.473 se alojaron en establecimientos formales, mientras que 5.624 optaron por alternativas no registradas. En cuanto a las pernoctaciones, 22.519 correspondieron al sistema formal y 15.013 al informal, evidenciando un importante movimiento en toda la cadena turística.
La provincia dispuso de 12.382 plazas distribuidas en 435 alojamientos, lo que permitió sostener niveles de ocupación relativamente equilibrados. La región de la Quebrada lideró con un 67,4%, seguida por los Valles (55%), las Yungas (54%) y la Puna (49%).
El ministro de Cultura y Turismo, Federico Posadas, destacó que estos resultados “confirman que Jujuy es uno de los destinos más elegidos del norte argentino”.
En paralelo, la agenda de actividades fue uno de los principales atractivos. Se destacaron eventos como la tradicional peregrinación a Punta Corral, la celebración del Día de la Reconquista en San Antonio, la Vendimia de El Bayeh y la reciente inauguración del apeadero del Tren Solar de la Quebrada.






