El Gobierno provincial lanzó un paquete de alivio fiscal orientado a reducir la carga impositiva, fomentar la radicación de empresas y acompañar el consumo de las familias jujeñas. La iniciativa fue anunciada por el gobernador Carlos Sadir y detallada por el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, quien definió la medida como “una decisión política para fortalecer el desarrollo local y generar empleo”.
El esquema incluye beneficios específicos para sectores productivos considerados estratégicos, con foco en la industria manufacturera. En ese rubro se dispuso una exención del 100% en Ingresos Brutos y una reducción del 50% en el Impuesto Inmobiliario para inmuebles afectados a la actividad.
Cardozo remarcó que las empresas que se radiquen en Jujuy contarán además con cinco años de estabilidad jurídica fiscal, lo cual blinda los beneficios frente a cambios normativos y ofrece previsibilidad para inversiones de largo plazo.
Beneficios para transporte, agricultura y construcción
El ministro destacó que el paquete también alcanza a otros rubros que forman parte del entramado productivo provincial. Empresas de transporte, servicios de apoyo agrícolas y actividades de construcción y refacción de viviendas accederán a una reducción del 50% en Ingresos Brutos.
La estrategia, explicó Cardozo, apunta a mejorar condiciones de competitividad, atraer nuevas iniciativas productivas y ampliar la generación de empleo privado, uno de los objetivos centrales de la política económica provincial para 2026.
Medidas para la ciudadanía: alquileres e impuestos inmobiliarios
El paquete fiscal incorpora beneficios directos para contribuyentes particulares. Entre ellos, la exención del 100% en el Impuesto de Sellos para contratos de alquiler destinados a viviendas familiares, un costo que en la práctica suele trasladarse al inquilino.
Además, se fijó un esquema de descuentos de hasta un 30% para el pago del Impuesto Inmobiliario, con premios a los contribuyentes cumplidores y bonificaciones adicionales para quienes utilicen medios digitales para abonar.
Desde Hacienda señalaron que el objetivo es reducir la presión fiscal sin afectar la recaudación, estimulando el cumplimiento voluntario y la modernización tributaria.







