Con una inflación que todavía se mantiene por encima del 2% mensual, los ahorristas vuelven a mirar al plazo fijo como una herramienta de corto plazo para resguardar el valor de sus pesos. En el arranque de 2026, los bancos actualizaron sus tasas y el panorama muestra diferencias relevantes entre entidades tradicionales, provinciales y digitales.
En el grupo de los bancos de mayor tamaño, el Banco Nación y Banco Macro encabezan la oferta con una tasa nominal anual (TNA) del 23,5% para depósitos a 30 días. Muy cerca se ubica Credicoop, con una TNA del 23%, mientras que el Banco Provincia de Buenos Aires paga 22%.
Por detrás aparecen Santander, Galicia y BBVA, que ofrecen una tasa del 21%, y el Banco Ciudad, que se mantiene como uno de los más conservadores del segmento con una TNA del 20,5%. El ICBC, en tanto, se alinea con Nación y Macro y paga 23,5%.
Bancos que pagan más: la ventaja de los no clientes
Las tasas más altas del sistema se concentran en bancos medianos, regionales y digitales, muchos de los cuales permiten constituir plazos fijos sin necesidad de ser cliente. En este grupo, varias entidades ya se ubican en torno al 28% anual, claramente por encima del promedio del sistema.
Entre los rendimientos más destacados se encuentran:
Banco Bica, Banco CMF, Banco Meridian, Banco VOII y Reba Compañía Financiera: hasta 28%.
Crédito Regional Compañía Financiera: entre 28% y 28,5%.
Banco del Sol y Banco Mariva: alrededor del 27%.
Banco Provincia de Córdoba: 27%.
Otros bancos, como Banco de Corrientes (25,5%), Banco de Comercio (25%), Banco Dino (24%) y Banco Julio (24,5%), también superan con comodidad las tasas de las entidades más grandes.
Por qué hay tanta diferencia entre bancos
La dispersión de tasas responde a distintas estrategias de captación. Mientras los bancos tradicionales priorizan estabilidad y volumen, las entidades más pequeñas y digitales ofrecen rendimientos superiores para atraer nuevos depósitos, especialmente a través de canales online.
El Banco Central (BCRA) publica a diario el relevamiento oficial de tasas, lo que permite comparar opciones de forma transparente y en tiempo real. Esta competencia empuja a muchas entidades a mejorar sus condiciones o sumar beneficios adicionales, como la operatoria 100% digital y sin costos.
Qué conviene mirar antes de invertir
Aunque la tasa es un factor clave, los especialistas recomiendan evaluar:
La inflación esperada para medir la tasa real.
La facilidad de operación (online o presencial).
Si el banco permite invertir sin ser cliente.
La seguridad y respaldo de la entidad.
En un contexto todavía inflacionario, comparar tasas puede marcar una diferencia importante en el rendimiento final. Hoy, la brecha entre el banco que menos paga y el que más ofrece supera los 7 puntos porcentuales, un margen que no pasa desapercibido para los ahorristas atentos.






