El auge de la inteligencia artificial fuerza una reconfiguración en el mercado laboral y desafía los modelos tradicionales de empleo
Un informe advierte que sectores como el comercio, la edición y la programación son los más expuestos a la automatización, mientras que ingenieros e informadores mantienen mayor resiliencia laboral.
El avance de la inteligencia artificial (IA) está transformando aceleradamente el mercado laboral. Según un nuevo estudio de OpenAI, creadora de ChatGPT, 44 profesiones en Estados Unidos se encuentran entre las más vulnerables a ser reemplazadas —total o parcialmente— por sistemas automatizados.
El informe, publicado el 6 de octubre de 2025, utilizó una metodología comparativa denominada GDPval, que enfrentó a modelos de IA y a profesionales humanos en tareas específicas de nueve sectores económicos. Los resultados fueron analizados por expertos independientes que desconocían el origen de cada trabajo.
El modelo Claude Opus 4.1, de Anthropic, superó a los humanos en un 47,6% de los casos, mientras que GPT5-high, de OpenAI, alcanzó un 38,8% de efectividad. Los investigadores destacaron que la IA “ya compite con expertos en precisión, rapidez y consistencia en múltiples áreas”.
Entre los sectores más afectados figuran el comercio minorista y mayorista, con reemplazos superiores al 50% en tareas clave. Los empleados de mostrador lideran la lista con una tasa de vulnerabilidad del 81%, seguidos por gerentes de ventas (79%), empleados de envíos y recepción (76%) y editores (75%).
Incluso ocupaciones tradicionalmente consideradas “humanas”, como detectives privados e investigadores, registran un 70% de riesgo de automatización. En cambio, las áreas más resistentes son las vinculadas al sector de la información (periodistas, directores, productores) y la ingeniería industrial, donde la IA solo supera a los profesionales en un 17% de los casos.
El estudio enfatiza que el objetivo no es anunciar despidos masivos, sino advertir sobre la necesidad de adaptación profesional y la capacitación en habilidades complementarias a la IA. “El desafío no está en reemplazar al ser humano, sino en integrarlo en un entorno de colaboración tecnológica”, concluye el documento.







