La demora en los pagos por parte de obras sociales y prepagas volvió a encender la alarma en el sector farmacéutico. Desde la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) advierten que el atraso en la cadena de pagos está reduciendo al mínimo el margen operativo de las farmacias y podría impactar en la provisión de medicamentos si no se regulariza en el corto plazo. En Jujuy, el escenario refleja la misma preocupación, aunque por ahora no se registran faltantes generalizados.
La presidenta de la Confederación Farmacéutica Argentina, Alejandra Gómez, describió el contexto como “complicado” y señaló que muchas farmacias aún no terminaron de cobrar las prestaciones correspondientes a diciembre.
El problema radica en la desarticulación de los tiempos: mientras las farmacias deben abonar semanalmente a las droguerías para reponer medicamentos, los financiadores mantienen demoras significativas en la acreditación de pagos. Esta brecha obliga a las farmacias a cubrir con recursos propios el costo de los medicamentos ya dispensados.
Según explicaron desde la entidad, si la situación no se normaliza antes de fin de mes, el conflicto podría agravarse y trasladarse directamente a los pacientes.
De tensión financiera a riesgo sanitario
Desde la COFA advierten que actualmente las farmacias están, en la práctica, financiando el sistema. Algunas logran sostener el abastecimiento gracias a stock acumulado o acuerdos especiales con laboratorios que otorgan plazos extendidos, pero remarcan que esa alternativa es transitoria.
De persistir los atrasos, la problemática podría dejar de ser exclusivamente financiera para convertirse en un problema estructural con impacto sanitario. Por eso, desde la entidad proponen conformar una mesa de trabajo con todos los actores del sistema para encontrar una salida que evite un escenario de desabastecimiento.
Qué pasa en Jujuy
En la provincia, la situación es similar a la del resto del país. El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Jujuy, Gustavo Martínez, aseguró que no hubo cortes en los pagos, pero sí una extensión en los plazos de acreditación y reposición de productos.
Esto obliga a las farmacias jujeñas a reorganizar sus compras, administrar con mayor precisión el stock y asumir mayores costos financieros para sostener la provisión normal de medicamentos.
Esfuerzo para evitar faltantes
Desde el Colegio señalaron que el sector realiza un “esfuerzo muy grande” para garantizar la atención habitual y llevar tranquilidad a la población. Sin embargo, reconocen que el contexto exige una administración más ajustada y un esfuerzo económico adicional.
Por el momento, en Jujuy no se registran faltantes generalizados. No obstante, la continuidad del servicio dependerá de que los pagos se normalicen en el corto plazo. De lo contrario, la tensión en la cadena de pagos podría trasladarse directamente al acceso de los pacientes a los medicamentos.







