El saldo impago sube cada mes ante el uso recurrente del pago mínimo y consumos fijos en la tarjeta de crédito
El relato de una usuaria de TikTok que decidió contar su experiencia tras pagar solo el monto mínimo de su tarjeta de crédito generó una ola de reacciones y reflexiones sobre el uso del crédito y la educación financiera en la Argentina.
Bajo el nombre de @silbadito, la joven relató en tono confesional el impacto de esa decisión: “Voy a decirles lo que debo de tarjeta. No sé cómo pasó. Estudio de esto, se supone que tengo que saber, pero no sé”, comenzó diciendo. Su testimonio, cargado de humor e ironía, reflejó una sensación compartida por muchos: la facilidad con la que una deuda puede desbordar el control personal.
“Es como que un día tomé la mala decisión de pagar el mínimo. Ya está, sentencié mi vida financiera al infierno bancario”, dijo, sintetizando en una frase la trampa del crédito fácil. En el video, que rápidamente se viralizó, la usuaria reconoció haber caído en la lógica del consumo justificado. “Entre el ‘me lo merezco’ y el ‘Dios proveerá’. Esa falta de educación financiera que no tuve en la escuela cuando era chica”, reflexionó.
El relato generó una fuerte identificación con miles de usuarios que comentaron haber pasado por situaciones similares. “Hasta en un momento dije: ‘Yo seré adicta a las deudas, porque no puede ser’. Toda mi vida laboral siempre estuve pagando cosas”, confesó.
A lo largo de su discurso, la tiktoker alternó momentos de angustia y humor: “Ya me desesperé, ya lloré, ya entré en crisis. Ahora estoy en la etapa de: esto se va a solucionar. De alguna manera se va a solucionar”. Incluso apeló al ejemplo de figuras conocidas: “Miren a Dadatina, endeudada hasta el caracú y ahora una reina. Bueno, yo manifiesto”, comentó entre risas.
El análisis de una especialista
El caso motivó la intervención de la asesora financiera y creadora de contenido Giselle Colasurdo, quien explicó técnicamente los riesgos de pagar solo el mínimo de una tarjeta. “Siempre hay que cubrir al menos el pago mínimo, porque si no se abona nada se suman intereses por mora, que son aún más altos”, aclaró.
Sin embargo, advirtió que esta práctica es una trampa peligrosa: “Con el pago mínimo estás entrando en una espiral de deuda, porque lo que hacés es pagar los intereses, pero el capital sigue ahí. En estos momentos, la tasa de refinanciación está en 159% anual”.
La especialista precisó que, con impuestos incluidos, el costo financiero total puede alcanzar el 213,94% anual, una cifra que duplica el monto adeudado en apenas un año. “Es una bola de nieve. La persona siente que está cumpliendo, pero en realidad la deuda se amplía mes a mes”, explicó.
El trasfondo del problema
El fenómeno expone una problemática de fondo: la falta de educación financiera en la población. Para muchos, conceptos como tasa de interés, refinanciación o capitalización son ajenos hasta que se enfrentan a una deuda impagable.
El testimonio de @silbadito, más allá de su tono anecdótico, logró poner en palabras la frustración de miles de personas atrapadas en el círculo del crédito. Y el análisis de Colasurdo aportó una mirada estructural sobre un sistema que se beneficia del desconocimiento del consumidor.
En tiempos de inflación y consumo digitalizado, el episodio funcionó como una advertencia colectiva: detrás del “pago mínimo”, puede esconderse una deuda que crece a velocidad imparable.
En resumen, el video viral no solo mostró una historia personal, sino que abrió una conversación urgente sobre la necesidad de incorporar la educación financiera desde etapas tempranas y de promover un consumo más consciente. Como dijo la protagonista: “Nos mandamos errores financieros, sí. Pero hay que afrontarlos y salir adelante. Yo sé que vamos a salir”.







