Franquicias en Argentina: nuevos formatos, digitalización y foco en eficiencia hacia 2026

Franquicias

Las franquicias aumentaron en 2025 un 2,6% sus puntos de venta y 92% de las marcas impulsó aperturas (Foto: Laureana Fenoy

El sistema de franquicias cerró 2025 con un balance favorable pese a un entorno económico inestable. El sector sumó marcas, aumentó su capilaridad territorial y consolidó propuestas de menor superficie y menor costo operativo, lo que delineó un cambio estructural en la forma de expandirse. Para 2026, la expectativa está depositada en la eficiencia, la tecnología y una mayor selectividad del consumidor.

Según información de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), el año pasado el rubro creció 2,6% en número de puntos de venta y el 92% de las marcas mantuvo políticas de apertura. El ecosistema cerró con más de 2.000 marcas activas y cerca de 60.000 locales distribuidos en el país, casi un 10% más que en 2024.

Formatos más chicos y bajo costo: la expansión del último año

Uno de los cambios más visibles fue la consolidación de locales pequeños con inversiones acotadas y estructuras livianas. Casas de empanadas, pizzerías de bajo costo y fast food orientado al consumo inmediato encabezaron la demanda, especialmente en corredores urbanos de alta circulación.

“El nuevo patrón de consumo privilegia rapidez y precio. La gente ya no se sienta a almorzar: compra, come y sigue. Eso redefinió el formato de venta”, explicó Daniel Arce, socio director de Franquicias que Crecen. Según el especialista, este modelo se apoyó en locales de entre 25 y 40 m² ubicados “literalmente uno por cuadra” en barrios de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

Además del fast food, crecieron los centros de estética especializados —uñas, pestañas y cejas— con locales de 50 m² y equipos reducidos de seis a siete personas, en reemplazo de salones grandes y de alta inversión inicial.

Un consumidor más selectivo y un mercado más exigente

Para 2026, la clave no será tanto la expansión como la eficiencia. “Los consumidores comparan, evalúan y castigan precios altos. Ya no compran por impulso”, señaló el consultor Sebastián Valsecchi. Esa dinámica obliga a los franquiciantes a ordenar costos, cuidar procesos y diseñar estrategias de pricing más rigurosas.

“La improvisación dejó de ser viable. Los centavos hoy importan”, agregó el especialista. La consecuencia es un mercado que tiende a polarizarse: propuestas bien posicionadas por precio o por valor agregado logran escalar; quienes quedan en el medio pierden terreno.

Digitalización e inteligencia artificial como ventaja competitiva

La tecnología dejó de ser un diferencial y pasó a ser un requisito estructural del negocio. Sistemas de stock, control de ventas, medios de pago, logística, turnos y módulos de formación operan ahora como base para sostener márgenes y eficiencia.

“El 2026 será decisivo porque la tecnología ya no se percibe como innovación sino como condición para competir”, sostuvo Marcelo Bernardini, también socio director de Franquicias que Crecen. Destacó el rol de la inteligencia artificial para automatizar análisis de consumo, gestión de inventarios y capacitaciones internas, acelerando decisiones y reduciendo costos.

Sectores con mejor desempeño

La gastronomía mantuvo su liderazgo histórico dentro del sistema, tanto por peso relativo como por velocidad de recuperación ante cambios macroeconómicos. Los formatos de venta rápida y bajo precio —pizzas, empanadas, helados— fueron los de mayor estabilidad de demanda. Junto a ello, crecieron las franquicias de servicios y autoempleo: mantenimiento, estética, limpieza y soluciones para el hogar.

Macroeconomía: variables que definirán el ritmo de inversión

El economista Carlos Rodríguez advirtió que la evolución del tipo de cambio, las reservas, la inflación y el mercado laboral condicionarán la apertura de nuevos locales. Si bien considera que el mediano plazo es favorable —especialmente para sectores vinculados con alimentos y energía y en relación con acuerdos comerciales como Mercosur–UE—, la tasa de interés actual sigue siendo uno de los principales frenos. “Con estos niveles, las pymes difícilmente puedan financiar proyectos”, señaló.

Un inversor que prioriza rentabilidad, pero también tiempo

Otro cambio del período fue el perfil del inversionista. “Hoy no se busca solo rentabilidad. Se busca tiempo”, apuntó Valsecchi. La franquicia es percibida como alternativa frente a emprendimientos propios o activos financieros, combinando riesgo controlado con procesos probados y soporte operativo.

Perspectivas hacia 2026

Con expectativas de mayor estabilidad macro, el sector proyecta un crecimiento moderado —entre 6% y 8% en el primer trimestre—, la llegada de nuevas marcas internacionales y un salto en adopción tecnológica. La eficiencia financiera, la automatización y la sustentabilidad serán variables centrales en la consolidación del modelo.

En un entorno desafiante, el sistema de franquicias se perfila como uno de los vehículos de inversión y expansión comercial más flexibles y resilientes del mercado.

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