El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa interviniendo en el mercado de pases pasivos a un día con el objetivo de absorber liquidez, frenar la presión sobre el tipo de cambio y estabilizar las tasas de interés tras el desarme de las Letras de Financiamiento (Lefis).
La entidad monetaria ofrece estas operaciones —repos a 24 horas— con una tasa del 36% anual, muy por encima de los rendimientos de los títulos del Tesoro, lo que ayudó a alejar el precio del dólar de los $1.300 alcanzados recientemente.
Desde el BCRA explicaron a Infobae que estas medidas son transitorias y se mantendrán «mientras la situación lo amerite».
“Cuando el Banco Central identifica un escenario potencialmente desestabilizador, tiene el mandato de intervenir. Ayer operó en el mercado de repos para evitar desequilibrios y lo seguirá haciendo mientras las condiciones lo requieran”, señalaron fuentes de la autoridad monetaria.
El impacto del desarme de las Lefis
La tensión cambiaria se originó la semana pasada, luego de que el Central dejara de ofrecer Lefis, en línea con su política de eliminar pasivos remunerados a corto plazo. Esta decisión liberó unos $15 billones en pesos:
$5 billones fueron absorbidos por el Tesoro mediante la colocación de Lecaps.
Los $10 billones restantes quedaron sin absorber, lo que provocó un salto en la base monetaria y derrumbó las tasas de corto plazo.
Ese exceso de pesos generó presión alcista sobre el tipo de cambio, que obligó al BCRA a reactivar herramientas que había descartado meses atrás. La expectativa ahora está puesta en la licitación del Tesoro prevista para hoy, que será clave para determinar los próximos pasos en materia monetaria.







