El deterioro de los ingresos en Argentina se profundiza: el 86% de los trabajadores asegura que su salario no alcanza para cubrir las necesidades básicas, mientras que la mayoría no logra conservarlo más de dos semanas. Así lo revela un informe de la consultora Bumeran, que también expone un aumento del endeudamiento en la clase trabajadora.
Un panorama crítico en la región
La situación local no es aislada, aunque sí más grave que en otros países. En Panamá, el 92% de los asalariados afirma que no cubre lo esencial; en Ecuador, el 89%; en Perú, el 84%; y en Chile, el 83%. Sin embargo, Argentina encabeza el ranking de percepción de empeoramiento económico: casi 6 de cada 10 encuestados siente que su situación se deterioró en los últimos meses, contra un 46% en Chile y apenas un 27% en Perú.
Duración y destino del salario
El estudio muestra que:
26% de los argentinos hace rendir su sueldo solo dos semanas.
24% lo destina íntegramente al pago de cuentas apenas cobra.
13% no llega ni a una semana.
Apenas un 11% logra cubrir todo el mes.
En cuanto a los gastos, el alquiler es el mayor desembolso para el 43% de los trabajadores, seguido por la alimentación (30%), deudas (12%), educación (5%) y salud (3%).
Ahorro y deudas, un círculo difícil de romper
El 89% de los argentinos no puede ahorrar, en línea con la tendencia regional (92% en Chile y 90% en Ecuador). Entre quienes logran reservar algo, la mayoría apuesta a fondos de inversión (31%) o compra dólares (25%).
El endeudamiento también crece: 7 de cada 10 trabajadores reconoce tener deudas, lo que se refleja en los indicadores bancarios. Según el CEPA, la morosidad general llegó al 3,2% en julio, el nivel más alto desde 2008 en préstamos familiares (5,6%). En tarjetas de crédito, los atrasos alcanzaron el 4,8%.
Un salario que no acompaña al costo de vida
“Estos datos abren el interrogante sobre si los ajustes salariales son realmente suficientes para acompañar el costo de vida y garantizar condiciones acordes para los trabajadores”, advirtió Federico Barni, CEO de Bumeran.
La crisis salarial golpea de lleno al consumo: el consumo masivo cayó 1,9% en agosto y las ventas minoristas de pymes se contrajeron 2,6% interanual, confirmando la fragilidad de la demanda en un país donde el salario dura cada vez menos y la deuda crece cada vez más.







