El mercado encara el cierre del año con operaciones moderadas y subas puntuales, mientras una nueva normativa impulsa cambios en los depósitos en pesos y abre la puerta a un crédito más accesible.
El mercado financiero argentino inicia una etapa de movimiento en las tasas de interés que podría convertirse en un alivio para consumidores y empresas con compromisos financieros elevados. En una semana corta y de escaso volumen, los inversores mostraron tranquilidad frente a los vencimientos de deuda previstos para enero, en un contexto donde predominan la cautela y la toma de ganancias antes del receso estival.
La última rueda —que finalizó anticipadamente— dejó en claro que no hay inquietud por los compromisos por unos USD 4.200 millones previstos para el 9 de enero. De ese total, cerca de USD 3.700 millones corresponden al sector privado y, según fuentes del mercado, existen alternativas de respaldo en caso de que no puedan cubrirse íntegramente con fondos propios, incluyendo líneas de crédito externas y acuerdos de swap con Estados Unidos y China.
A estas opciones se suman posibles emisiones de nuevos bonos por hasta USD 1.000 millones, el incentivo a que empresas con obligaciones negociables en dólares liquiden parte de esas divisas y el ingreso esperado de unos USD 700 millones por concesiones hidroeléctricas. Las compañías cuentan con un plazo de seis meses para liquidar, aunque no se descarta que aparezcan estímulos para quienes lo hagan de manera anticipada.
Con el frente de enero relativamente despejado, el mercado comienza a mostrar señales de realización de ganancias. En esta etapa del año, el foco está puesto en el contexto internacional: la debilidad global del dólar favorece el abaratamiento del crédito y empuja al alza los precios de las materias primas y del oro, lo que impacta positivamente en las reservas.
En ese sentido, el precio del oro alcanzó un nuevo récord y fortaleció la posición del Banco Central. De acuerdo con estimaciones privadas, la tenencia del metal precioso creció más del 70% en el año, sumando alrededor de USD 3.900 millones al valor de las reservas, que hoy rondan los USD 43.000 millones. El oro ya representa cerca del 20% del total.
La principal novedad de la jornada pasa por el sistema financiero local: comenzó a regir la normativa que habilita a los Fondos Comunes de Inversión a colocar hasta el 70% de su cartera en plazos fijos tradicionales y precancelables. Esto implica un cambio relevante, ya que esos fondos podrán canalizar recursos hacia los bancos con tasas cercanas al 28,5% nominal anual, superiores a las de otros instrumentos de corto plazo.
El aumento de depósitos fortalece la capacidad de préstamo del sistema y presiona a la baja el costo del crédito. En este marco, algunas entidades ya comenzaron a ofrecer préstamos personales destinados a cancelar deudas previas tomadas a tasas más altas, lo que representa un respiro para hogares y empresas.
En el mercado cambiario, el volumen operado en el Mercado Libre de Cambios trepó a USD 646 millones por una mayor demanda de importadores, sin impacto en el precio del dólar mayorista, que se mantuvo estable. A su vez, los depósitos del Tesoro en el Banco Central mostraron una leve recuperación tras caídas previas, aunque sin alterar la dinámica general del mercado.
Desde las consultoras advierten que, si bien la balanza de pagos muestra una mejora y el tipo de cambio real luce más competitivo, sigue siendo clave el ingreso de dólares financieros para fortalecer las reservas. En el mercado de futuros, el volumen continúa acotado, aunque el repunte de los rendimientos en pesos comenzó a trasladarse a las tasas implícitas.
Para la jornada de hoy se espera una rueda tranquila, con movimientos selectivos. Con apenas tres ruedas y media por delante antes del cierre del año, el mercado transita el final de diciembre sin señales de euforia ni de tensión, en un clima de transición hacia 2026.







