Sobre el rumbo de la Argentina, señaló que “producimos lo que el mundo quiere comprar y a muy buen precio.
El economista y presidente de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA), Claudio Zuchovicki, sostuvo que la Argentina atraviesa una coyuntura excepcional que abre una “oportunidad histórica” para encarar cambios profundos. En diálogo con Infobae en Vivo, describió el momento económico como “un penal sin arquero” y manifestó su optimismo sobre el futuro del país, apoyado en la capacidad local para producir bienes y servicios que el mundo demanda.
La metáfora no es nueva: semanas atrás, Miguel Ángel Broda había utilizado una imagen similar para referirse a la ventana de reformas estructurales que —según el sector empresario— la Argentina tiene pendiente desde hace décadas.
“Vale la pena pelearla”
Zuchovicki explicó que el contexto internacional y local configura un escenario inusual:
“Es como un penal en el que el arquero se tiró para el otro lado y vos tenés la posibilidad de definir. Soy optimista por naturaleza, pero también es cierto que hay factores que no dependen de nosotros, sino del contexto”.
Dirigiéndose a los más jóvenes, remarcó: “Vale la pena pelearla. Hoy producimos lo que el mundo quiere comprar y a muy buen precio”.
Para fundamentar ese optimismo, señaló que el auge de la inteligencia artificial multiplicará la demanda global de energía. “Las acciones de Microsoft cayeron porque la empresa reconoció que no tenía energía suficiente para conectar todos los chips que había adquirido. Y nosotros somos exportadores de energía, de alimentos y de conocimiento”, destacó. “Todos los indicadores apuntan a que tenés una oportunidad histórica”.
Reformas estructurales y el rol del Congreso
El economista insistió en la necesidad de avanzar con reformas de fondo y valoró que esas discusiones se den en el Congreso. “Las leyes tienen que hacerse en el Parlamento, no por decreto. Eso le da institucionalidad al país”.
En esa línea, cuestionó la resistencia a cambios en el mercado laboral:
“¿Cómo se puede defender la no reforma laboral si la informalidad ronda el 50%? Ya perdimos esa batalla. La mitad de los trabajadores está en negro. ¿Qué estás defendiendo?”.
También pidió avanzar en una reforma fiscal que corrija desigualdades. “La mitad no paga impuestos y el que paga, paga el doble porque el otro no tributa. Lo que más ahoga al sector productivo es la competencia desleal desde el arbitraje social”.
Aun así, subrayó que cualquier transformación profunda tendrá un impacto acotado sin una mejora en el capital humano. “La educación es lo único que realmente determina el tiempo que tarda en sentirse una reforma. Sin recursos humanos, fracasa cualquier inversión”.
Empresas, política y crisis de consumo
Zuchovicki relató que un empresario argentino le transmitió una máxima que mantiene presente: “Las empresas buenas no hablan de política, hablan de su negocio. Las que lo hacen son las que dependen del favor del Estado”. Para él, discutir una salida a Bolsa implica hablar de “riesgos laborales, costos y proyecciones”, no de alineamientos políticos.
Respecto del panorama actual, advirtió que muchas compañías atraviesan dificultades por la caída del consumo. “Las empresas sienten la pérdida de poder adquisitivo. En el AMBA teníamos subsidios de energía, transporte y salud; ahora hay muchos menos”.
Si bien reconoció que “la mayoría de los salarios subieron por encima de la inflación”, aclaró que el salario disponible retrocedió por el aumento de tarifas: “Subió la luz, subieron varios servicios. En el AMBA hoy tenemos un humor social muy malo”.
“Reglas claras y menos permisos”
Zuchovicki planteó que el Gobierno tiene por delante el desafío de resolver desequilibrios macroeconómicos y crear un marco regulatorio más simple. Según él, la orientación oficial apunta a “tener reglas claras” y reducir la dependencia del Estado:
“Lo que se está intentando es desregular la cantidad de trámites y permisos que necesitás para hacer cualquier cosa”.







