Caputo analiza cambios en Ganancias, pero aún no tuvo contacto con los gobernadores

Luis Caputo

Luis Caputo

El ministro de Economía, Luis Caputo, evalúa una actualización de las deducciones del Impuesto a las Ganancias para aliviar la carga sobre los trabajadores, aunque la iniciativa todavía no fue presentada a los gobernadores, quienes serían los principales afectados por el impacto en la coparticipación.

Durante su exposición en la conferencia de FIEL, Caputo adelantó que el Gobierno estudia “un incremento significativo en las deducciones para personas humanas”. Fue la primera definición concreta sobre la reforma tributaria que el Ejecutivo pretende impulsar. Sin embargo, aclaró que la eliminación de tributos considerados “distorsivos” —como el impuesto al cheque, las retenciones y el propio Ganancias— no es una alternativa inmediata porque podría comprometer el objetivo de mantener el superávit fiscal.

Silencio y preocupación en las provincias

La propuesta abrió interrogantes en las gobernaciones. Según un relevamiento entre provincias oficialistas y opositoras, ninguna accedió al borrador del proyecto, ni recibió contactos formales de la cartera económica.

“Estamos conversando entre nosotros, pero no con el ministro”, señaló un mandatario que participó de la Conferencia Industrial. Desde otra provincia del litoral coincidieron: “No hubo diálogo. Es una medida sensible y requeriría algún tipo de compensación”. Entre los equipos económicos provinciales existe la certeza de que cualquier modificación sobre Ganancias reducirá los recursos coparticipables y presionará sobre las cuentas públicas.

El gobernador cordobés Martín Llaryora salió públicamente a cuestionar el plan: “Hablan de bajar Ganancias; ¿por qué no bajan retenciones, que son el impuesto más distorsivo?”.

En Buenos Aires, en tanto, evitaron pronunciarse: “Sin texto del proyecto no se puede opinar”. También admiten dudas sobre el grado de avance real de la iniciativa.

Negociaciones pendientes y antecedentes recientes

En los despachos provinciales circulan distintas versiones sobre quién está redactando el proyecto: algunos apuntan a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y otros al departamento fiscal del estudio Bruchou & Funes de Rioja.

El escenario recuerda a las discusiones que se dieron durante la gestión de Sergio Massa, cuando para avanzar con el régimen cedular —que fijó un piso equivalente a 15 SMVM— los gobernadores exigieron como compensación la coparticipación del impuesto a los combustibles. Ese compromiso cayó tras la derrota electoral y el reclamo volvió a aparecer en cada negociación posterior con la Casa Rosada. Incluso el Congreso aprobó un proyecto para distribuir esos fondos entre las 24 jurisdicciones, que luego fue vetado.

Otro punto que genera inquietud es que Economía continúa actualizando —aunque en menor medida— el impuesto a los combustibles líquidos, pese a que parte de su recaudación debería destinarse a fideicomisos que ya fueron eliminados.

Consultoras privadas estiman que, por no aplicar la actualización completa del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, el Estado resignó más de USD 2.100 millones en lo que va del año.

¿Cómo podría modificarse Ganancias?

Especialistas coinciden en que la única vía viable para reducir la carga del impuesto es incrementar las deducciones personales y familiares.

Tras la última actualización en julio, un trabajador soltero comienza a tributar a partir de $2.624.000 brutos, mientras que un empleado casado con dos hijos lo hace desde $3.464.000.

El tributarista César Litvin señaló que “hay varias deducciones muy retrasadas”, como las correspondientes a empleadas domésticas y alquileres, ambas con un tope de $326.000, o los créditos hipotecarios, que solo permiten descontar $16.000. “Hay margen para aumentar esos valores”, sostuvo.

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