Tigre y toda su alegría
Racing volvió a perder y ya no hay excusas. En Victoria, Tigre fue práctico, letal y se quedó con un triunfo claro por 3 a 1 ante un equipo de Gustavo Costas que acumula derrotas, errores no forzados y señales preocupantes en el Apertura. El estreno de Gonzalo “Pity” Martínez, con gol incluido, fue la frutilla de una noche redonda para el Matador.
Costas intentó volver a las bases. Recuperó la línea de tres centrales con carrileros, buscó amplitud y control, pero el resultado fue el mismo: un Racing con la pelota, pero sin profundidad ni claridad. El viejo problema de la “manta corta”. Dominio estéril y fragilidad cada vez que el rival acelera.
En el arranque, algunas combinaciones entre Martirena y Carboni insinuaron algo distinto, pero quedaron solo en eso. Martirena ganó la espalda por derecha, pero falló en la resolución y Adrián Martínez pasó inadvertido durante todo el primer tiempo. Tigre, en cambio, esperó con orden y atacó con decisión cada error ajeno.
El local avisó con Saralegui y Valentín Moreno, y Cambeses sostuvo a Racing en dos intervenciones clave. Pero sobre el cierre del primer tiempo, el Matador golpeó con precisión quirúrgica: tres toques bastaron para que Ignacio Russo cambiara de frente y David Romero quedara mano a mano. El delantero anticipó a García Basso, gambeteó al arquero y definió para el 1-0.
Racing no reaccionó tras el descanso. Apenas un centro certero de Martirena encontró a “Maravilla” Martínez, pero Zenobio salvó de manera espectacular. La paciencia de Costas se agotó rápido: cuatro cambios de golpe, buscando energía y respuestas que no llegaron.
Con el correr de los minutos, Tigre cedió terreno, el cansancio apareció y Racing empujó más por inercia que por juego. El empate llegó a los 80 minutos con un zurdazo de Gabriel Rojas desde afuera del área, en una acción donde Zenobio tuvo responsabilidad.
Pero la ilusión duró poco. Primero, Ignacio Russo capitalizó una pifia de Sosa y un error de Cambeses para marcar el 2-1. Y ya con Racing desordenado y expuesto, apareció el debutante: Gonzalo Martínez encaró con clase, dejó rivales en el camino y definió con categoría para sentenciar el 3-1 definitivo.
Tigre fue eficaz y se vengó de la eliminación pasada. Racing, en cambio, se vuelve de Victoria con más preguntas que respuestas y la sensación de ser su propio verdugo en este Apertura que se le está haciendo cuesta arriba.







