El tenis argentino arrancó con el pie derecho en el Masters de Montecarlo, con dos victorias de peso que confirman el gran momento del circuito nacional.
Por un lado, Francisco Cerúndolo firmó una actuación sólida para superar en sets corridos (7-5 y 6-4) al griego Stefanos Tsitsipas, tres veces campeón del torneo. El argentino, actual número 19 del ranking ATP, impuso su juego desde el fondo de la cancha, apoyado en una derecha profunda y consistente, y logró sostener la ventaja en los momentos clave ante un rival que no logró encontrar regularidad.
El triunfo tiene un valor especial: Tsitsipas, ex Top 10, nunca había caído en su debut en Montecarlo en sus últimas participaciones, lo que realza aún más el rendimiento de Cerúndolo, quien ahora espera por el ganador entre Daniel Altmaier y Tomas Machac en la segunda ronda.
Más temprano, Sebastián Báez también dejó su marca al vencer al experimentado Stanislas Wawrinka por 7-5 y 7-5. El bonaerense consiguió así su primera victoria en este certamen tras varios intentos fallidos, mostrando carácter en un partido que se le había complicado en el segundo set luego de estar 5-1 arriba.
El próximo desafío de Báez será de máxima exigencia: enfrentará al número uno del mundo, Carlos Alcaraz, actual campeón del torneo, en un duelo que aparece como uno de los más atractivos de la siguiente ronda.
Este inicio exitoso se enmarca en un presente muy positivo para el tenis argentino, que además alcanzó un dato histórico: volvió a tener 10 jugadores dentro del Top 100 del ranking ATP, algo que no ocurría desde 2009.
El Masters de Montecarlo marca el comienzo de la gira europea sobre polvo de ladrillo, una etapa clave que tiene como gran objetivo final el Roland Garros.







