En La Plata, River volvió a demostrar que cuando funciona su sistema, es difícil de parar. El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo se impuso 2-1 ante Estudiantes en un partido cargado de tensión, errores defensivos y carácter.
River arrancó con todo. A los 6 minutos, Giuliano Galoppo marcó el primero tras una buena combinación ofensiva, y apenas siete minutos después Nacho Fernández estiró la ventaja, evidenciando la velocidad con que el visitante capitalizó los espacios.
En el segundo tiempo, River se paró de forma más conservadora: sostuvo líneas bajas, aprovechó los cierres defensivos y se defendió en momentos críticos, aún con un jugador menos. Estudiantes presionó y buscó el descuento, que finalmente llegó en el tiempo de descuento con un cabezazo de Santiago Núñez luego de un tiro de esquina. Pero ya no hubo tiempo para más.







