Abel Poza (presidente de Huracán), Fabián Berlanga (presidente de Vélez), Carlos Montaña (Vice 1° de Independiente) e Ignacio Villarroel (Vice 2° de River Plate) en una de las fotos de la reunión que compartió el presidente de la AFA Claudio Tapia en sus redes
La decisión de convocar a un paro total del fútbol argentino entre el 5 y el 8 de marzo —en coincidencia con la 9ª fecha del Torneo Apertura— fue presentada por los dirigentes como una respuesta institucional frente a lo que consideran “un ataque” contra la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino.
La medida se adoptó tras el llamado a indagatoria contra el presidente Claudio Tapia y el tesorero Pablo Toviggino, en una causa iniciada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que investiga la presunta retención indebida de aportes por más de 19.300 millones de pesos entre 2024 y 2025.
La defensa de la dirigencia: “Es decir basta”
El principal vocero fue Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors y secretario general de la AFA. En una entrevista televisiva junto a otros dirigentes, aseguró que la decisión fue tomada “por unanimidad” y la definió como “una forma de decir basta a un ataque constante y un avasallamiento a los derechos de los clubes”.
Malaspina vinculó el conflicto judicial con la discusión política sobre la implementación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el fútbol argentino. Según su postura, detrás de las denuncias existe una presión para modificar el modelo actual de asociaciones civiles sin fines de lucro.
En la misma línea se expresaron:
- Mario Leito, presidente de Atlético Tucumán
- Fabián Berlanga, titular de Vélez Sarsfield
- Hernán Arboleya, dirigente de Lanús
- Matías Mariotto, presidente de Banfield
- Sergio Costantino, presidente transitorio de San Lorenzo
Todos coincidieron en que la AFA representa a los clubes de todas las categorías y que la defensa del actual modelo institucional fue ratificada internamente.
Quiénes estuvieron y quiénes se ausentaron
En el cónclave participaron 26 de los 30 clubes de Primera División. Sin embargo, hubo ausencias con distintos matices:
Boca Juniors: no asistieron sus principales autoridades, aunque enviaron un delegado para mantenerse informados. Luego manifestaron adhesión a la medida.
Aldosivi y Estudiantes de Río Cuarto: estuvieron ausentes con aviso y posteriormente expresaron su apoyo.
Estudiantes de La Plata: fue el único club que no asistió ni comunicó oficialmente su postura tras la reunión.
Desde la dirigencia remarcaron que, pese a estas ausencias, cuentan con el aval de los 30 clubes de la máxima categoría.
El trasfondo judicial
La causa se originó el 12 de diciembre de 2025 tras una denuncia de ARCA por presunta omisión sistemática en el pago de tributos, incluyendo IVA, Ganancias y contribuciones patronales. La fiscalía sostiene que la entidad contaba con liquidez suficiente para cumplir con las obligaciones fiscales, mientras que la defensa argumenta que las deudas no eran exigibles en el momento señalado.
El cronograma de indagatorias comenzará el 5 de marzo con la declaración de Tapia. El expediente también involucra a otros directivos y se apoya en el precedente “Lambruschi” de la Corte Suprema, que establece que el delito tributario se configura transcurridos 30 días del vencimiento legal del depósito de fondos retenidos.
En paralelo, el juez autorizó a Tapia a viajar al exterior bajo una fianza de cinco millones de pesos para cumplir compromisos oficiales en Colombia y Brasil, con estrictas condiciones de regreso y notificación judicial.
En síntesis, el paro impulsado por la dirigencia del fútbol argentino no sólo responde a una causa penal en curso, sino que se inscribe en una disputa más amplia sobre el modelo de gestión del deporte. Mientras la justicia avanza con el proceso, la conducción de la AFA busca mostrar unidad interna frente a lo que considera un embate institucional.







