El argentino brilló en suelo estadounidense. Getty
El argentino, ubicado en el puesto 19 del ranking, firmó un partido casi perfecto en los octavos de final frente al francés Ugo Humbert (34°), a quien derrotó con autoridad por 6-4 y 6-3 en poco menos de una hora y media de juego.
Desde el arranque, el encuentro fue equilibrado, pero Cerúndolo logró marcar la diferencia a partir de su agresividad y precisión. En el séptimo game del primer set consiguió el quiebre clave, que le permitió encaminar el parcial inicial sin sobresaltos. Esa solidez se trasladó al segundo capítulo, donde volvió a golpear temprano para colocarse 2-0 y manejar el ritmo del partido con total control.
El pupilo de Pablo Cuevas impuso condiciones de principio a fin, sin darle opciones a un rival que nunca logró incomodarlo. La consistencia desde el fondo de la cancha y su capacidad para presionar constantemente marcaron la diferencia.
Con este triunfo, el porteño reafirma su gran presente en Miami: ya había dejado en el camino a Thiago Tirante y nada menos que a Daniil Medvedev, actual Top 10. Además, alcanzó por cuarta vez en cinco participaciones los cuartos de final del torneo, un registro que lo ubica entre los argentinos más destacados en este tipo de competencias, igualando a Gastón Gaudio y Juan Ignacio Chela con ocho presencias en cuartos de Masters 1000.
Con la confianza en alza tras conquistar el ATP 250 de Buenos Aires, Cerúndolo buscará ahora dar un paso más cuando enfrente al alemán Alexander Zverev (4°), quien llega tras un exigente duelo ante el francés Quentin Halys.
El argentino atraviesa un momento de gran madurez tenística y vuelve a ilusionar con una actuación profunda en uno de los torneos más importantes del circuito.
Francisco Cerúndolo volvió a mostrar su mejor versión en el Miami Open y se metió, una vez más, entre los ocho mejores del certamen tras una actuación de alto nivel.
El argentino, ubicado en el puesto 19 del ranking, firmó un partido casi perfecto en los octavos de final frente al francés Ugo Humbert (34°), a quien derrotó con autoridad por 6-4 y 6-3 en poco menos de una hora y media de juego.
Desde el arranque, el encuentro fue equilibrado, pero Cerúndolo logró marcar la diferencia a partir de su agresividad y precisión. En el séptimo game del primer set consiguió el quiebre clave, que le permitió encaminar el parcial inicial sin sobresaltos. Esa solidez se trasladó al segundo capítulo, donde volvió a golpear temprano para colocarse 2-0 y manejar el ritmo del partido con total control.
El pupilo de Pablo Cuevas impuso condiciones de principio a fin, sin darle opciones a un rival que nunca logró incomodarlo. La consistencia desde el fondo de la cancha y su capacidad para presionar constantemente marcaron la diferencia.
Con este triunfo, el porteño reafirma su gran presente en Miami: ya había dejado en el camino a Thiago Tirante y nada menos que a Daniil Medvedev, actual Top 10. Además, alcanzó por cuarta vez en cinco participaciones los cuartos de final del torneo, un registro que lo ubica entre los argentinos más destacados en este tipo de competencias, igualando a Gastón Gaudio y Juan Ignacio Chela con ocho presencias en cuartos de Masters 1000.
Con la confianza en alza tras conquistar el ATP 250 de Buenos Aires, Cerúndolo buscará ahora dar un paso más cuando enfrente al alemán Alexander Zverev (4°), quien llega tras un exigente duelo ante el francés Quentin Halys.
El argentino atraviesa un momento de gran madurez tenística y vuelve a ilusionar con una actuación profunda en uno de los torneos más importantes del circuito.







