Manny Pacquiao regresó al ring a los 46 años con una actuación destacada ante el campeón welter del CMB, Mario Barrios, en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas. Tras cuatro años de inactividad, el filipino igualó por decisión dividida, en un combate intenso y parejo que dejó polémica entre el público.
Barrios, de 30 años, retuvo su cinturón con tarjetas de 114-114 (dos jueces) y 115-113 (uno a su favor). Pacquiao, en cambio, aseguró tras el combate: “Pienso que gané la pelea”, entre abucheos a la decisión. Barrios fue respetuoso: “Fue un honor compartir el ring con él”.
El filipino, único boxeador campeón mundial en ocho divisiones, mostró su estilo agresivo desde el primer asalto, mientras Barrios respondía con cautela y buen jab. La pelea cambió en el sexto round con combinaciones precisas de Pacquiao, pero el desgaste físico fue notorio desde el octavo.
Las estadísticas reflejaron el equilibrio:
Barrios conectó 120 golpes totales
Pacquiao, 101 (aunque con ventaja en golpes de poder: 81 vs. 75)
Barrios, que llegaba como favorito en las apuestas, mejora su récord a 29 victorias, 2 derrotas y 2 empates. Pacquiao queda con 62 triunfos, 9 derrotas y 2 empates.
El filipino, inducido recientemente al Salón de la Fama del Boxeo, dejó abierta la puerta para seguir compitiendo: “Probablemente esta no sea la última”.
En la misma velada, el estadounidense Sebastian Fundora retuvo su título superwelter del CMB al vencer a Tim Tszyu, quien se retiró en el séptimo asalto. Fundora dominó con 118 golpes de poder y ganó en las tarjetas (69-63 en las tres). “Soy el tipo más grande, trabajé en mi agresividad toda mi carrera”, declaró tras el triunfo.







