El posible desembarco de Miguel Ángel Borja en Boca Juniors irrumpió con fuerza en el fútbol argentino y amenaza con convertirse en uno de los movimientos más resonantes del mercado. El delantero colombiano de River Plate quedará con el pase en su poder a partir del 1 de enero y, en ese contexto, el club xeneize ya inició contactos con su entorno para evaluar una incorporación que tendría alto impacto deportivo y simbólico.
Según trascendió, el primer acercamiento se produjo antes de la entrevista que Borja brindó días atrás a ESPN, donde evitó cerrar la puerta a la posibilidad de vestir la camiseta azul y oro. “Uno no puede descartar nada”, deslizó el atacante, una frase que no pasó inadvertida y que se explicó por un diálogo previo con Boca, impulsado desde el entorno dirigencial que encabeza Juan Román Riquelme.
El vínculo del colombiano con River finaliza el 31 de diciembre, por lo que desde enero podrá negociar libremente su futuro. Si bien durante el último semestre ya estaba habilitado a dialogar con otros clubes, cualquier definición concreta quedará para después de Año Nuevo, cuando Boca retome los entrenamientos el 2 de enero en el predio de Ezeiza. Hasta entonces, no puede firmar contrato, aunque sí avanzar en acuerdos de palabra.
La posibilidad de un pase directo de River a Boca representa un escenario tan sensible como inusual. Borja estuvo cerca de llegar al Xeneize en otras etapas de su carrera, pero su condición de goleador millonario y su protagonismo en superclásicos hacían impensada cualquier negociación. Hoy, con su salida de Núñez en marcha y una relación desgastada con parte de la hinchada, el contexto cambió: el delantero ve en Boca una chance concreta de revancha deportiva y relanzamiento.
Desde lo futbolístico, el interés de Boca responde a una necesidad clara. Edinson Cavani no logró sostener regularidad durante 2025 y Milton Giménez no terminó de afirmarse en partidos determinantes. En ese panorama, Borja aparece como una alternativa de peso para ocupar el rol de centrodelantero, con experiencia internacional, recorrido en selección y conocimiento del fútbol argentino.
El colombiano también cuenta con sondeos desde el exterior, especialmente desde México, donde clubes como Cruz Azul estarían dispuestos a ofrecer condiciones económicas superiores. Sin embargo, el atractivo deportivo y la exposición que implica llegar a Boca podrían equilibrar la balanza a favor del club argentino.
Por ahora, no existen negociaciones formales, pero el interés es real y recíproco. Riquelme analiza avanzar con una propuesta concreta en los próximos días, consciente de que este tipo de operaciones exige precisión política y tiempos medidos. Aun así, el solo inicio de los contactos ya marca un quiebre: Borja se perfila como el principal candidato para convertirse en el nuevo “9” de Boca y encender un mercado de pases que promete fuertes sacudones.







