Niang, en el ring y como vendedor
Uno de los nocauts más impactantes del cierre de 2025 se vivió en el histórico estadio de la Federación Argentina de Box. Allí, el invicto senegalés Touba “Bamba” Niang dejó fuera de combate a Agustín “Bazooka” Chávez en el cuarto round, tras una contundente combinación que culminó con una derecha demoledora y posterior abandono antes del quinto asalto.
El desenlace fue tan sorpresivo como contundente. Luego de una andanada de golpes, Chávez cayó a la lona y recibió la cuenta del árbitro. Aunque logró ponerse de pie, fue derivado a su rincón, donde el equipo decidió arrojar la toalla. Desde la transmisión de TyC Sports, el relato fue elocuente: “¡Derechazo upper de Niang y al suelo Chávez! ¡Tremenda la mano!”.
Niang, que peleó con una bandera argentina dibujada en su cabeza, celebró con anticipación y estiró su récord perfecto a diez victorias, siete de ellas antes del límite, consolidándose como una de las revelaciones del boxeo local.
Con apenas 24 años, Bamba nació en Watef, en la región de Louga, Senegal. A los 15 emprendió un extenso y sacrificado viaje en busca de un futuro mejor. Pasó por España, Ecuador y luego atravesó varios países sudamericanos por tierra, enfrentando obstáculos económicos, trámites migratorios y largas distancias.
En el camino dejó atrás a sus padres, Mbene y Cheikh Niang, pero encontró contención en Argentina gracias a su hermano Abdou, quien ya residía en el país y lo ayudó a integrarse. Aquí no solo encontró estabilidad, sino también una pasión: el boxeo.
Comenzó a entrenar en 2021 y debutó como profesional en 2024. Su estilo ofensivo, arriesgado y explosivo rápidamente captó la atención del público, que lo acompaña combate tras combate. Además, se declaró hincha de Boca Juniors, y sus visitas a La Bombonera no tardaron en viralizarse.
Fuera del ring, la realidad es otra. Niang continúa trabajando como vendedor ambulante en Quilmes, donde ofrece ropa y zapatillas mientras sostiene su carrera deportiva. “Entreno todos los días y sigo vendiendo. Hago las dos cosas al mismo tiempo”, contó en una entrevista.
Su objetivo está claro: “Quiero ser campeón mundial”. Y también representar a su patria adoptiva. “Argentina me dio amigos, oportunidades y un sueño”, repite con convicción.
Su golpe predilecto es el uppercut, una herramienta que volvió a marcar la diferencia y que Bazooka Chávez sufrió en carne propia. Bamba Niang sigue sumando victorias, fanáticos y una historia de sacrificio que ya empezó a ganarse un lugar en el boxeo argentino.







