Tenía 69 años y venía atravesando complicaciones de salud derivadas de un cáncer de próstata y vejiga. Su fallecimiento generó una profunda conmoción en el ambiente futbolístico, donde fue reconocido por su estilo, liderazgo y extensa trayectoria como jugador y director técnico.
El fútbol argentino despide a una de sus figuras más queridas. Miguel Ángel Russo, actual entrenador de Boca Juniors, falleció este miércoles a los 69 años, tras un agravamiento en su estado de salud. El exfutbolista y técnico venía luchando desde hace varios años contra un cáncer de próstata y vejiga, enfermedad que había logrado superar parcialmente en 2017, pero que en los últimos meses se volvió más agresiva.
Trayectoria y legado
Nacido en Lanús en 1956, Russo fue un mediocampista destacado en Estudiantes de La Plata, club con el que jugó más de 400 partidos y se consagró como uno de los referentes de la institución. Su paso como futbolista lo marcó por su estilo sobrio, inteligencia táctica y compromiso dentro del campo.
Como director técnico, dirigió a más de una veintena de equipos en Argentina y el exterior. Su mayor logro fue en 2007, cuando condujo a Boca Juniors a la conquista de la Copa Libertadores, con Juan Román Riquelme como figura. También fue campeón con Rosario Central, Vélez Sarsfield y Millonarios de Colombia, club donde dejó una huella profunda.
Durante su carrera, Russo se caracterizó por su perfil bajo, su respeto hacia los colegas y su obsesión por el trabajo. Fue un técnico querido por los planteles que dirigió y admirado por hinchas de distintas camisetas.
Conmoción y mensajes de despedida
Tras conocerse la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y reconocimiento. Boca Juniors publicó un sentido comunicado lamentando la pérdida de su entrenador, destacando “su profesionalismo, su calidez humana y su amor por el club”.
Figuras del fútbol como Juan Román Riquelme, Carlos Tévez, Marcelo Gallardo, Ricardo Gareca y Lionel Scaloni también expresaron su pesar, coincidiendo en resaltar la integridad y la humildad que siempre caracterizaron a Russo.
El Club Estudiantes de La Plata, su casa futbolística, lo recordó como “un símbolo eterno del Pincha y ejemplo de compromiso y nobleza”, mientras que la AFA decretó un minuto de silencio en todos los partidos del fin de semana.
Una carrera marcada por la coherencia y la pasión
Más allá de los títulos, Miguel Ángel Russo fue reconocido por su coherencia y su forma de entender el fútbol como un espacio de valores. Amigo de Carlos Bilardo, siempre reivindicó la escuela del trabajo, la planificación y el respeto dentro del deporte.
Su figura trasciende los colores. Dejó un legado que combina logros deportivos con humanidad, serenidad y sabiduría, valores que lo convirtieron en uno de los técnicos más respetados de las últimas décadas.
El fútbol argentino lo despide con gratitud y afecto, consciente de que se va un hombre que, dentro y fuera de la cancha, honró la esencia del deporte.







