Di María volvió a ser héroe en el clásico rosarino

Angel Di María

El Gigante de Arroyito se rindió ante Ángel Di María. En un partido cerrado y con pocas llegadas, el ídolo canalla encontró la llave a los 36 minutos del complemento. Desde un tiro libre lejano, colgó la pelota del ángulo izquierdo del arquero Juan Espínola y desató una ovación que estremeció el estadio.

La celebración tuvo la carga emocional de una historia personal. El “Fideo” corrió hacia el costado donde su esposa, Jorgelina Cardoso, y familiares lo alentaban desde el palco. Se sacó la camiseta, recibió la amarilla de Darío Herrera y segundos después quedó al borde de las lágrimas cuando todo Central lo aplaudió de pie.

Holan decidió reemplazarlo a los 44 minutos para que su salida también fuera un homenaje. Gaspar Duarte ingresó en su lugar y Di María, antes de sentarse en el banco, se abrazó con el técnico y saludó afectuosamente a sus compañeros.

Una historia que vuelve a escribirse

El regreso del campeón del mundo a Rosario Central no solo reaviva recuerdos de sus inicios: también suma capítulos nuevos. En su tercer clásico frente a Newell’s como profesional, volvió a ser protagonista, casi dos décadas después de aquel primer cruce en abril de 2006, cuando con apenas 18 años entró en reemplazo de Eduardo Coudet.

Su carrera en Central tuvo dos etapas bien marcadas. Debutó en 2005, acumuló 36 partidos y 6 goles antes de partir al Benfica en 2007. Ahora, en su vuelta, lleva seis encuentros y ya convirtió tres tantos, dos de ellos de penal y uno —el del clásico— que quedará grabado en la memoria de los hinchas.

El antecedente inmediato en el derby rosarino databa de 2007, en una derrota en el Coloso. Diecisiete años más tarde, el destino le ofreció revancha y la tomó con categoría: golazo y dos ovaciones que reforzaron su vínculo con la camiseta auriazul.

Central visitará a Sarmiento en Junín el próximo sábado 30 de agosto, por la 7ª fecha del Clausura. Holan y su plantel intentarán prolongar el envión anímico que dejó un clásico ganado desde los pies de un ídolo.

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