Ayrton Costa, el gol de la victoria boquense
Boca Juniors se metió entre los cuatro mejores del Torneo Clausura tras un ajustado 1-0 sobre Argentinos Juniors en una Bombonera encendida, que explotó con el festejo de Ayrton Costa, autor del único gol del encuentro a los 5 minutos. El equipo de Diego Martínez alcanzó así su sexta victoria consecutiva y espera por Racing o Tigre en la búsqueda de un lugar en la final.
El final del partido dejó una postal clásica de la Bombonera: miles de hinchas cantando “Dale Boca, dale Bo”, un grito que atravesó generaciones y que volvió a aparecer en una noche cargada de tensión, entrega y nervio.
Un Boca solidario que crece partido a partido
El Xeneize mostró en el primer tiempo una de sus facetas más evolucionadas: un equipo solidario, compacto y decidido a competir cada pelota. La ventaja temprana no relajó al local, que supo cómo neutralizar los intentos de Argentinos gracias a la intensidad de Costa, Di Lollo, Delgado, Paredes y un Zeballos siempre picante en los metros finales.
En ese tramo, Boca exhibió una idea clara: salir jugando, sostener la posesión con paciencia y buscar profundidad a partir de la movilidad de El segundo tiempo fue otro partido. La lluvia, el desgaste y la necesidad del Bicho transformaron el trámite y exigieron a Boca desde otro lugar. Argentinos descargó una lluvia de centros y ganó metros, pero se topó con una defensa atenta y, sobre todo, con Agustín Marchesín, figura indiscutida de la noche.
El arquero respondió con seguridad en dos jugadas clave: un mano a mano ante Porcel y un cabezazo a quemarropa de Molina cerca del final. Allí apareció también ese componente intangible que suele acompañar a los equipos en racha: la cuota de fortuna que mantiene la ventaja cuando el rival empuja con todo.
Un equipo que contagia
Este Boca no deslumbra por nombres ni por brillo individual, pero sí genera algo igual de valioso: confianza. Es un equipo serio, que creció desde la disciplina, el orden y la solidaridad. Y que, más allá de los sobresaltos, muestra madurez para administrar momentos decisivos.
Si el Xeneize consigue darle continuidad al rendimiento que aparece cuando Paredes toma la batuta y el resto acompaña con la misma convicción, podrá soñar sin disimulo con la posibilidad de coronar este Clausura.







