Zeballos, uno de los mejores
En su último amistoso antes del debut en el Apertura, Boca Juniors superó 2-1 a Olimpia en San Nicolás en un partido intenso, con clima copero y varios elementos para el análisis: aportes positivos desde el banco, un tramo de buen fútbol y una preocupación que dejó tensión en el cuerpo técnico.
La noche arrancó torcida para el Xeneize. A los 12 minutos, una jugada desafortunada dentro del área terminó con un rebote en Juan Barinaga y la pelota metiéndose por encima de Marchesín para el 1-0 paraguayo. El mal inicio no fue sólo futbolístico: minutos después, Miguel Merentiel pidió el cambio por una molestia. Con Cavani y Milton Giménez con poco trabajo de pretemporada, el uruguayo es hoy el único centrodelantero sano del plantel, por lo que la situación encendió alarmas en Brandsen 805.
El partido cambió de rumbo a partir de ese susto. Alan Velasco, que volvió a meterse entre los titulares, marcó el empate con un derechazo que se desvió en un defensor y descolocó a Olivera. Minutos más tarde, Tomás Belmonte apareció en el área para cabecear el 2-1 luego de una gran maniobra de “Chango” Zeballos —uno de los mejores del encuentro— nacida en una habilitación de Ander Herrera.
Con el resultado a favor, Boca ajustó el control del trámite. La sociedad Herrera–Paredes manejó los ataques y encontró por afuera a Zeballos, que aportó gambeta, cambio de ritmo y desequilibrio permanente. Ambos salieron en la segunda parte con minutos regulados pensando en el arranque del torneo local.
Más allá del triunfo, el partido dejó una lectura importante en los despachos: sin Merentiel, el equipo queda sin una referencia natural en el área. Lucas Janson ingresó por el uruguayo —con poco rodaje a lo largo de 2025—, pero la sensación general fue la misma que flotó en las gradas: a Boca le faltan refuerzos en el frente de ataque si no quiere quedar expuesto.
Olimpia, por su parte, dejó una imagen competitiva, con fricción, discusiones y hasta alguna expulsión en el banco, en lo que se pareció a una noche de Copa Libertadores más que a un simple amistoso.
Ahora, Boca aguarda por dos respuestas: el diagnóstico médico de Merentiel y su estreno oficial en el







