4 diciembre 2020 14:56

Los Etchevehere: la historia de la familia que tiene en vilo al país

El momento de quiebre en la relación entre los hermanos. El enfrentamiento entre madre e hija. Una fortuna construida entre campos y negocios desde los años 60
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Leonor Barbero Marcial, madre de los Etchevehere, días atrás al hablar con la prensa en el ingreso del establecimiento familiar que ocupó su hija

La historia de los Etchevehere que tiene en vilo a la Argentina desde hace 12 días tuvo tres momentos clave, en una trama en la cual de un lado de la grieta familiar quedaron tres hermanos varones, Luis Miguel, Arturo Sebastián y Juan Diego, y su madre Leonor Marcia Barbero, y del otro la única hermana mujer, Dolores.
El conflicto surgió tras la muerte del patriarca, Luis Félix “Zahorí” Etchevehere, en 2009, que junto a sus hermanos, hijos de un gobernador de Entre Ríos, Luis Lorenzo, construyeron un poderío económico de campos, propiedades, el diario impreso más importante de Paraná y otros negocios, como una consignataria rural.

Tiempo después de eso comenzó la sucesión de los numerosos bienes. El escribano convocado entonces por la familia, Juan Luis Zufiaurre, refleja que “al fallecimiento de Luis Félix Etchevehere, se denuncian e inventarían en el proceso sucesorio numerosos bienes inmuebles y muebles registrables. Y que la mayor parte de los bienes inventariados, tasados, fueron aprobados por todos los herederos, en el caso de Dolores a través del doctor Enrique Del Carril, su apoderado legal”.

Zufiaurre puntualiza que en la escritura del 25 de agosto de 2010, ante su colega notaria Ana Julia Vergara, de Paraná, se acreditó la personería legal de los herederos de Luis Félix Etchevehere, cuyas acciones en Las Margaritas SA –una de las sociedades de la familia, particularmente en la que figuran los campos agropecuarios- fueron partidas y adjudicadas de común acuerdo: el 50% para la cónyuge, Leonor, y el otro 50% para los 4 hijos en partes iguales: en un % 12,50 para cada uno.

Sin embargo, poco después de eso surge el distanciamiento de Dolores con el resto de la familia. Ella dice al respecto que es porque le falsificaron la firma. Más allá de los argumentos de cada parte, esa época representa un momento fundacional de la crisis familiar, el primer momento clave.

Desde entonces pasan años sin hablarse. A principios de 2017, Dolores cambia de dirección Jurídica y designa como apoderado al abogado Santiago Yofre Solanet. A partir de ese asesoramiento, Dolores decide retirarse de Las Margaritas SA. como accionista, tanto por sus acciones minoritarias que le había donado su padre – que siempre tuvo con ella una relación protectora- en el proceso escisionario del 21 de diciembre de 1999, por escritura autorizada por el escribano Héctor Vartorelli de Paraná.

La compra y división del campo

La obtención de esos campos por parte de la familia Etchevehere data de 1970 por parte de Don Luis Etchevehere. El campo es lindero con terrenos del Estado provincial, donde funciona la Escuela Agrotécnica El Quebracho.

En las 1.400 hectáreas productivas de Casa Nueva hay lotes agrícolas, donde se cultiva soja, trigo y maíz, según los años. Otras secciones del establecimiento se dedican a la ganadería de carne; y además están las parcelas para las vacas lecheras y el tambo, que es moderno, con muy buen equipamiento. Abastece de leche a industrias lácteas de la región.

Los rendimientos del sector agrícola son allí siempre menores que en la Zona Núcleo. Además, el actual es un año malo, por el contexto de sequía. Lo único que se siembra por fuera de los cultivos tradicionales son pasturas para las vacas lecheras, ya que su cría se hace de manera extensiva, es decir a pastoreo.

Según especifica Zufiaurre, el 31 de agosto de 2018 se realiza de común acuerdo un inventario de las maquinarias y superficie de hectáreas, por lo cual “Dolores por acuerdo privado, suscribe la adjudicación y partición de todas las acciones que ella tenía en Las Margaritas S.A., habiendo optado por la figura de escisión societaria, por la cual vendió la hacienda a sus socios, que se formaliza mediante contratos privados con firmas certificadas ante mí y vende otra parte de la hacienda a sus hermanos de manera particular, obteniendo de dichas ventas una abultada suma de miles de dólares, que fueron contados en mi presencia”.

La sorpresa para todos fue que el 16 de octubre de 2018, esto es, a escasos 46 días de haberse firmado dicho acuerdo, Dolores Etchevehere se presenta con su abogado para ceder el total de sus acciones en Las Margaritas SA a favor de Mirus SA. Ese es el gran argumento de los hermanos Etchevehere y su madre, para fundamentar que Dolores no integra esa sociedad desde 2018.

La irrupción de Grabois

El tercer momento clave de la crisis familiar es la presente etapa del Proyecto Artigas, el último capítulo de una saga que no tiene perspectiva de final.

Como hace una década ya, ahora están fuertemente enfrentadas las versiones de las dos mujeres. Leonor, la madre, dice que Dolores “eligió como camino personal ir a vivir a Buenos Aires con mis padres, que la cobijaron amorosamente a los 16 años. Y sólo venía esporádicamente a Entre Rios. Tanto es así que decidió por voluntad propia vender todas sus posesiones”. Su hija retruca que Leonor “se comporta así porque debe muchos favores. Ser madre no te santifica”.

Dolores dice que “tras años de vivir indignada con el trato que recibió de su familia, un día escuché a Juan Grabois y me convencí de que era la persona que me podía ayudar”. Lo fue a ver tres veces hasta que juntos pergeñaron la ocupación de Casa Nueva “para visibilizar el caso”.

Más allá de las razones jurídicas, que reimplantó la grieta política nuevamente con fuerza, hace 12 días que siguen ocupando un campo sin que la Justicia les indique lo contrario.

Por: Mauricio Bartoli (Clarín)

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