Lunes 22 de junio de 2026

Política

Scioli, el quinto pichicho

Si Milei agradeció públicamente a sus cuatro perros mastines Murray, Milton, Robert y Lucas haber llegado a la presidencia, el ministro del Interior, Guillermo Francos, no podía quedarse atrás.

Leer más: Scioli, el quinto pichicho

Usó la red X para anunciar alborozado que Daniel Scioli, alias Pichichi, se sumaba al Gobierno como secretario de Turismo, Ambiente y Deportes. Algo así como el quinto pichicho aunque, obviamente, no residirá en Olivos y menos en un canil. Ya bastante tuvo con los 21 años en que vivió embretado bajo las órdenes del peromenemkirchneralbertismo sin lograr lo que realmente se había propuesto: llegar a ser el dueño de la veterinaria mayor.

En 2015, quedó a dos puntos de ser presidente. Había ganado en primera vuelta, pero Macri le arrebató la banda cuando Pichichi –el supuesto goleador– ya pensaba en pintar de naranja la quinta de Olivos.

Carlos Menem lo metió en política. A él y a Ramón Ortega, con la diferencia de que Palito volvió a los escenarios y Pichichi recorrió casi todas las orquestas sin conseguir nunca la batuta mayor. Fue legislador y funcionario menemista, burócrata del efímero presidente Adolfo Rodríguez Saá tras la renuncia de De la Rúa, y ratificado por Duhalde. Quiso ser candidato a jefe de gobierno, pero terminó como vicepresidente de Néstor Kirchner, ganándole al propio Menem, su mentor, quien desistió del balotaje. A poco de su conversión kirchnerista, Néstor lo relegó a tocar la campanita en el Senado cuando Scioli empezaba a mostrar signos promercado.

Como un pichicho fiel y aguantador, mostró una increíble sumisión a los destratos de Cristina Kirchner. Fue dos veces gobernador bonaerense, con más debes que haberes. Sobrevivió políticamente incluso a la responsabilidad que debería haberle cabido por la trágica inundación en La Plata –donde se mintió hasta con el número de muertos– y por la pobreza endémica bonaerense.

Su victimización le permitió seguir vigente y a la espera de que un nuevo adiestrador de votos le tirara un hueso. Lo consiguió con Alberto Fernández, quien lo mandó a Brasil, lo trajo de Brasil, lo puso como ministro y lo devolvió a Brasil a los pocos días. Una oportuna zancadilla de Massa lo sentó a tomar otra vez caipirinhas. No obstante, como buen Pichichi, terminó apoyando la candidatura de Massa a presidente contra Milei, su nuevo jefe.

“Harás un enorme aporte”, escribió Francos sobre Scioli. Tal como viene la mano, siempre es bueno tener a alguien fiel. Fiel a todos.
Graciela Guadalupe

Entradas recientes

Uruguay empató con Cabo Verde y dejó abierta la definición del Grupo H

La selección de Uruguay igualó 2 a 2 frente a Cabo Verde en un intenso…

6 horas hace

España 4-0 Arabia Saudita: Oyarzabal lideró la reacción española en el Mundial 2026

La selección de Spain national football team dejó atrás las dudas generadas por el empate…

9 horas hace

El Lobo derrotó a Güemes en Santiago y recuperó la punta

Gimnasia y Esgrima de Jujuy consiguió una valiosa victoria como visitante al derrotar por 3…

9 horas hace

Presunto lavado y enriquecimiento ilícito: difunden videos de Jésica Cirio con fajos de dólares

Se conocieron en las últimas horas una serie de videos en los que la modelo…

14 horas hace

Las trampas de los estudiantes se están volviendo imposibles de detectar en la era de la IA

Tanto las grandes empresas tecnológicas como las pequeñas start-ups están utilizando las redes sociales para…

14 horas hace

Avanza la implementación de la ley para recuperar inmuebles vinculados al narcotráfico

Legisladores y autoridades judiciales coordinan acciones para aplicar la ley de recuperación de inmuebles narco-…

14 horas hace