Mientras el Consejo de Mayo avanza en el borrador que el Gobierno planea enviar al Congreso en diciembre, la CGT ya anticipó un rechazo frontal. Según advierten los gremios, el proyecto retoma puntos centrales del DNU 70/23 —actualmente frenado en la Justicia— y choca con convenios internacionales sobre libertad sindical y derecho de huelga.
Estas son las 10 propuestas que generan el mayor conflicto:
El Gobierno quiere que solo se mantengan vigentes automáticamente las cláusulas “normativas” (condiciones laborales). Las cláusulas “obligacionales”, como aportes o compromisos entre empresas y sindicatos, caerían al vencer el convenio. Para la CGT, esto debilita la negociación colectiva y altera la paz social.
Los acuerdos de menor ámbito (empresa o regionales) pasarían a prevalecer sobre los convenios de actividad. Para la central obrera, esto fragmenta la negociación, resta poder a los gremios y empodera a las comisiones internas, alterando el modelo sindical argentino.
Se prohibiría descontar aportes a trabajadores no afiliados salvo consentimiento expreso. La CGT lo considera un golpe al financiamiento sindical y una versión renovada del punto anulado del DNU 70.
Se ampliaría el listado de servicios esenciales y se fijarían niveles mínimos de actividad: 75% en sectores críticos y 50% en trascendentales. Para los gremios, es más restrictivo que lo permitido por la OIT y recorta el impacto de las medidas de fuerza.
Un componente salarial variable asociado al mérito, productividad o situación económica de la empresa. Los sindicatos sostienen que debilita el salario básico y fomenta una lógica individualista que rompe con la negociación colectiva.
Las asambleas dentro de las empresas quedarían reguladas y requerirían aviso o permiso. Para la CGT, implica limitar una herramienta clásica de protesta y réplica a conflictos como el de Aerolíneas Argentinas en 2024.
La regla se mantiene, pero con criterios de interpretación que, según el Gobierno, reducirán litigios. Para los gremios, abre la puerta a fallos que no favorezcan al trabajador y debilita su protección legal.
Se permitiría compensar horas trabajadas por promedios semanales y pactar reorganizaciones horarias en convenios. La CGT teme abusos patronales y entiende que puede eliminarse en los hechos el pago de horas extra.
Las licencias podrían dividirse en períodos de al menos una semana por acuerdo individual. El sindicalismo alerta que otorga demasiado poder a las empresas para reorganizar descansos.
Se amplía el alcance de la infracción grave a quienes “instiguen u organicen” bloqueos, no solo quienes los ejecutan. Para la CGT, profundiza la criminalización de la protesta y complementa lo ya establecido por la Ley Bases, que habilitó despidos por estas acciones.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Parque Botánico Municipal Barón Carlos…
La Justicia de Jujuy condenó a prisión perpetua a Jairo Emanuel Guerrero, alias “Diego Castro”,…
La Justicia confirmó que el tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino,…
El gobierno de Javier Milei abrió una nueva etapa en su estrategia judicial tras la…
La Fórmula 1 introdujo un cambio en el procedimiento de largada que se aplicará desde…
El Gobierno de Jujuy, a través del Ministerio de Hacienda y Finanzas, lanzó una nueva…