Julio de Vida, condena confirmada
El Tribunal Oral Federal N° 4 condenó este lunes al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al exsecretario de Obras Públicas, José López, a cinco años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por su participación en el caso Skanska, uno de los primeros grandes escándalos de corrupción vinculados a la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
Los jueces consideraron acreditado que ambos exfuncionarios incurrieron en los delitos de cohecho pasivo en concurso ideal con administración fraudulenta, en calidad de coautores, en el marco de la adjudicación de las obras de ampliación de los gasoductos de Transportadora Gas del Norte (TGN) y Transportadora Gas del Sur (TGS) a la empresa sueca Skanska.
Con esta sentencia, De Vido acumula su quinta condena por causas de corrupción. Entre ellas figuran las condenas por la compra de los llamados «Trenes Chatarra», por sobreprecios en la importación de Gas Natural Licuado (GNL), por el caso Odebrecht y por la tragedia ferroviaria de Once, causa por la que actualmente cumple arresto domiciliario.
José López, recordado además por el episodio de los bolsos con dinero arrojados en un convento en 2016, recibió la misma pena de cinco años de prisión e inhabilitación perpetua.
En contraste, el tribunal absolvió a 17 imputados, luego de que el Ministerio Público Fiscal desistiera de la acusación al considerar que no se había probado su responsabilidad en los hechos investigados.
Durante los alegatos, los fiscales Abel Córdoba y Joaquín Gaset sostuvieron que De Vido, López y otros exfuncionarios actuaron de manera coordinada para direccionar las licitaciones en favor de Skanska mediante concursos privados sin justificación, lo que permitió concretar la maniobra fraudulenta.
El juicio oral se desarrolló desde abril de 2024 y se extendió a lo largo de 47 audiencias, con la declaración de 78 testigos. El Tribunal Oral Federal N° 4 estuvo integrado por los jueces Néstor Costabel, Jorge Gorini y María Gabriela López Iñíguez.
Un caso que marcó el inicio de las investigaciones por corrupción
La causa Skanska se originó en 2006, cuando el entonces juez federal Ariel Lijo y el fiscal Carlos Stornelli comenzaron a investigar presuntos pagos de sobornos para favorecer a la empresa sueca en las licitaciones destinadas a ampliar los gasoductos de TGN y TGS.
Con el paso de los años, el expediente se convirtió en uno de los antecedentes más relevantes de las investigaciones sobre corrupción en la obra pública durante el kirchnerismo. Incluso, de esa pesquisa surgieron elementos que luego dieron origen a otra causa de gran impacto: el caso Odebrecht, centrado en contratos vinculados a las mismas obras de infraestructura.
El fallo conocido este lunes pone fin a un proceso judicial que se prolongó durante dos décadas y constituye un nuevo capítulo en las causas por corrupción que involucraron a exfuncionarios de alto rango del área de Planificación Federal.
El Gobierno nacional comenzó a modificar su estrategia política de cara a las elecciones de…
La Municipalidad de San Salvador de Jujuy dio un nuevo paso en su plan de…
La Municipalidad de San Salvador de Jujuy ultima los detalles para una nueva edición del…
El gremio que nuclea a docentes de nivel medio y superior rechazó la propuesta presentada…
La clasificación de la Selección argentina a las semifinales del Mundial 2026 no solo representa…
La interna del peronismo sumó un nuevo capítulo luego de que Máximo Kirchner reclamara públicamente…