“Yo compraba regalos con mi tarjeta y él me los pagaba después”

Juan Carlos habría enviado 150.000 dólares desde Suiza a Corinna Larsen. La fiscalía de Ginebra investiga este movimiento de dinero como una posible maniobra de lavado
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“A veces ocurría que Don Juan Carlos me pedía que comprara regalos para las personas que iba a conocer y compraba esos regalos con mi tarjeta de crédito. Yo pagaba y luego él me devolvía el dinero”, declaró Corinna Larsen, ex amante del soberano español, en diciembre de 2018 ante el fiscal suizo que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero de Juan Carlos I.

El prestigioso medio español El Mundo publicó un comprobante bancario de la operación -que tuvo lugar en 2010- que se encuentra en la mira del fiscal Yves Bertossa, quien mantiene imputados a Larsen, al gestor del rey emérito, Arturo Fasana, y al abogado Dante Canónica por un delito de blanqueo agravado de capitales, penado con hasta cinco años de cárcel.

El periódico tuvo acceso a parte del expediente que muestra la transferencia desde una cuenta bancaria de la Fundación Zagatka (creada en 2003, donde el monarca aparece como beneficiario) a esta entidad a un depósito de Corinna en el banco HSBC Mónaco.

La empresaria alemana ya declaró dos veces ante la fiscalía y habló de los sospechosos movimientos de fondos, siempre utilizando argumentos similares. Pero, quienes son investigados no están obligados a decir la verdad. En una de sus declaraciones, explicó también por qué el rey emérito le transfirió 64,8 millones de euros en 2012. Según la “ex amiga entrañable del rey” -como la llama parte de la prensa española-, Juan Carlos no lo habría hecho “deshacerse del dinero”, sino “por gratitud y por amor”. Ella aseguró que en ese entonces su ex amante tenía la esperanza de recuperarla y con este dinero quiso garantizar “su futuro y el de sus hijos”.

Frente a la justicia Larsen dijo desconocer quién había pagado alguno de sus viajes en vuelos privados, por tres millones de euros, y que desconocía que la fundación haya estado detrás de eso. “Para mí la fundación Zagatka es la fundación de Juan Carlos I”, dijo segura. Mientras, el abogado Canónica, contradiciendo los dichos de Larsen, señaló que el mayor beneficiario de esa fundación es Álvaro Orleans, un primo lejano del ex monarca.

Sus declaraciones ante la justicia de Ginebra son importantísimas para la investigación que se lleva adelante en España sobre el lavado de dinero y fraude fiscal en el que podría estar involucrado Juan Carlos de Borbón. El Supremo tribunal investiga el cobro de comisiones en la obra del tren de alta velocidad (AVE) a La Meca, Arabia Saudita. En 2010 todavía era Jefe de Estado cuando llevó 1,7 millones de euros a Ginebra para entregárselo a su gestor, Arturo Fasana. Se supone que ese dinero le había sido entregado por el sultán de Bahréin. Y esa es una de las grandes causas que lleva el más alto tribunal en suelo español.

La ex amante del rey fue imputada y declarará ante la justicia española en septiembre, tras la orden del juez Manuel García-Castellón de reabrir la causa en las que se investigan unas grabaciones incautadas al ex comisario José Manuel Villarejo. Allí deberá aclarar en qué contexto se realizaron esas conversaciones y si el encargo de investigar a una persona de nacionalidad española finalmente se concretó.

“Pudiera haberse producido algún tipo de encomienda por parte de Corinna Larsen a José Manuel Villarejo, para que, a través de las sociedades que integraban el llamado Grupo Cenyt, procediera a la obtención ilícita de determinada información”, según confirmaron a EFE fuentes jurídicas.

Corinna Larsen, tenía cuarenta años cuando comenzó la relación clandestina con el monarca. Además de residir en Mónaco, era la ex mujer del príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein. Ella, ya divorciada, continuó usando el apellido de su ex marido, así como el título de princesa y el tratamiento de Su Alteza Serenísima. Corinna fue quien organizó la malograda expedición de caza a Botsuana para el rey en 2011 y, desde antes, fue la tercera en discordia entre Juan Carlos y doña Sofía.

Cuando este affaire salió a la luz, la imagen de la Corona española se vio golpeada y el monarca anticipó su salida del trono en 2014, dejando el lugar a su hijo, el actual rey, Felipe IV.

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