Nicolas Maduro
Nicolas Maduro

En una resolución auspiciada por Argentina y otros países de la región, la Organización de Estados Americanos (OEA) decidió no reconocer la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro, quien asumió este jueves su segundo mandato en Venezuela.

Además, la entidad urgió a la realización de nuevas elecciones presidenciales “en un futuro cercano”.

Representantes de los países americanos se reunieron en el edificio de la OEA al mediodía de Washington, poco después de la asunción de Maduro.

La resolución que aprobó el Consejo Permanente fue presentada por la Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Perú y Paraguay.

Si bien los países patrocinantes buscaban la aprobación de la resolución por consenso, inmediatamente en el recinto surgió la oposición de la misma Venezuela, más Nicaragua y Bolivia: dijeron que la medida era “injerencista” y no contaba con el aval venezolano.

Sin demasiados discursos ni los preámbulos habituales, se pasó a una votación nominal en la que por mayoría se resolvió:

-no reconocer la legitimidad del régimen de Nicolás Maduro a partir del 10 de enero;

-invitar a los países a adoptar medidas diplomáticas, políticas y financieras que se consideren apropiadas para la pronta restauración del orden democrático;

-llamar a la realización de nuevas elecciones presidenciales “en un futuro cercano y con observadores internacionales”;

-urgir a Venezuela a que adopte medidas para atender la crisis económica y social del país;

-urgir al régimen venezolano a que permita el ingreso de ayuda humanitaria;

-exigir la liberación incondicional de los presos políticos.

La votación fue 19 a favor, 6 en contra, 8 abstenciones y 1 ausente.

Qué dijo la Argentina

Más tarde, algunos países sustentaron su posición.

La embajadora argentina ante la OEA, Paula Bertol, señaló la trayectoria del gobierno de Mauricio Macri de oposición al régimen de Maduro en diversos ámbitos y destacó que nuestro país ha recibido a unos 130.000 venezolanos “con los brazos abiertos”.

Advirtió, además, que “el prestigio, la relevancia y eficacia de la OEA está siendo evaluada por nuestros pueblos y la comunidad internacional a la luz de actuar ante una crisis que impacta a la región”.

Según Bertol, “la Argentina está decidida a profundizar las sanciones de condena a nivel internacional”.

En el documento los países acordaron además “expresar la activa solidaridad con el pueblo venezolano y su compromiso de mantener bajo seguimiento la situación en Venezuela y apoyar medidas diplomáticas que faciliten la restauración de las instituciones democráticas y el pleno respeto a los derechos humanos”.

Pocos días después de las elecciones en Venezuela, en junio pasado, la OEA aprobó en su Asamblea General una resolución que abrió la puerta a la suspensión del país caribeño del organismo y declaró ilegítima la reelección de Maduro como presidente.

El Gobierno de Maduro pidió dejar la OEA el 28 de abril de 2017, una salida que debería hacerse efectiva este año.

Por su parte, el presidente Mauricio Macri dio a conocer un duro mensaje para referirse a la decisión de Nicolás Maduro de asumir su segundo mandato en Venezuela en medio del repudio mundial.

“Nicolás Maduro hoy intenta burlarse de la democracia. Los venezolanos lo saben, el mundo lo sabe. Venezuela vive bajo una dictadura”, sostuvo Macri en un escrito difundo en sus redes sociales.

Y agregó: “No importa cuántos trucos intente para perpetuarse en el poder, su investidura como Presidente ahora carece de la autoridad de las urnas y también de credibilidad internacional”.

En esa línea, Macri sostuvo que el poder del dictador caribeño “no es auténtico”, al tiempo que lo acusó de tratar de “escabullirse en la victimización”. Al respecto, abundó: “Maduro se presenta como el presidente perseguido. Pero él no es la víctima, Maduro es el victimario”.

Paraguay rompe relaciones con Venezuela tras la asunción de Nicolás Maduro

Mario Abdo Benítez (Presidente de Paraguay)
Mario Abdo Benítez (Presidente de Paraguay)

Paraguay rompió este jueves relaciones diplomáticas con Venezuela en rechazo a la jura como presidente de Nicolás Maduro para el periodo 2019-2025, anunció el mandatario Mario Abdo en una declaración oficial.

“He dispuesto el cierre de la embajada y el inmediato retiro del personal diplomático” que se encuentra en Caracas, dijo Abdo, al instar a otros países a expresarse “con hechos concretos a favor del pueblo venezolano”.

El mandatario, en una intervención en el Palacio de Gobierno, recordó además que Paraguay, como miembro del Grupo de Lima, se adhirió el cuatro de enero a los otros doce países -entre ellos la Argentina- que acordaron no reconocer el “resultado de un proceso electoral ilegítimo”.

Maduro juró este jueves su segundo período presidencial, en medio de un fuerte rechazo internacional. Además del Grupo de Lima, que agrupa a 14 países de América, entre ellos Canadá, tampoco la Unión Europea ni Estados Unidos reconocen este mandato, pues consideran ilegítimas las elecciones de mayo de 2018 en las que el líder chavista se declaró ganador con cerca del 70% de los votos.

Nicolás Maduro juró, gobernará hasta 2025

Haciendo la “V”de la victoria y ante los aplausos de un público apretado en los salones de la Corte Suprema en Caracas, Nicolás Maduro juró este jueves para un nuevo mandato de seis años, sin el reconocimiento de buena parte de la comunidad internacional y de la oposición en Venezuela.

“Por el legado del pueblo, por Simón Bolívar, por nuestros pueblos originarios, por el legado del comandante Hugo Chávez, por los niños y las niñas de Venezuela”, juró Maduro. Y agregó: “no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma”, en su tarea por el país.

“Desde hoy asumo la presidencia de la República, electo por el pueblo. Aquí estoy, listo para democráticamente llevar las riendas de nuestra patria a un mejor destino, a un destino superior. Hemos cumplido con la Constitución, la democracia y con nuestro pueblo”, se defendió ante las acusaciones de ilegitimidad, que le enrostraron desde la oposición hasta la propia Iglesia en Venezuela.

Maduro también denunció “la campaña de mentiras perversas y asquerosas” en todo el mundo contra su gobierno. Y destacó que “Venezuela es un país profundamente democrático”, dijo. “Somos una democracia de verdad”.

Maduro habló de “conspiración para vaciar a Venezuela de democracia”. Es “público y notorio cómo el encargado de negocios de Estados Unidos personalmente se dedicó a visitar a todos los precandidatos de la posición que querían participar en las elecciones”, acusó. Además llamó “fascista” al presidente de Brasil Jair Bolsonaro.

“Yo no soy un magnate Nosotros no nos hemos formado en la escuela de la oligarquía y que viven de la entrega al imperialismo norteamericano”, siguió.

También habló de las derechas que quieren imponerse a “trocha y mocha” y de la intolerancia ideológica. Propuso una cumbre de presidentes de la región para discutir una agenda abierta, y tratar cara a cara el tema Venezuela.

“Nos tienen miedo de vernos cara a cara. Si así fuera, ojalá un grupo de países latinoamericanos, con un país poderoso del continente, ojalá un grupo de países creara un grupo para la unión de América latina. ¡Ojalá!”, agregó y aludió a “los doce países del ALBA” (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).

Nicolás Maduro juró ante un ex convicto sentenciado por dos asesinatos

Además de declarar a los diputados en “desacato” e intentar disolver el Parlamento por la vía judicial –sentencia que debió ser anulada ante la presión internacional-, erigió una fraudulenta Asamblea Constituyente, que lidera el sancionado por los EEUU por narcotráfico Diosdado Cabello. Tan irregular es esa Constituyente que Maduro decidió que se juramentaría ante el TSJ y no ante ellos, por eso los actos de hoy se desarrollaron en la Corte chavista.

Maikel Moreno
Maikel Moreno

El magistrado Maikel José Moreno Pérez, que ha estado dos veces preso por asesinato, es el presidente de ese Tribunal Supremo de Justicia, y el encargado de tomarle juramento a Nicolás Maduro.

El oscuro pasado del magistrado se remonta a la década de los 80, cuando era policía. El primer crimen ocurrió en 1987, en el estado de Bolívar, donde asesinó a balazos a mujer. Solo estuvo preso dos años por el homicidio y cuando recuperó su libertad fue readmitido en las fuerzas de seguridad.

Pero reincidió. En 1989, cuando Moreno era oficial de Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención, fue declarado culpable de la muerte de Rubén Gil Márquez. Lo mató en un tiroteo en el centro de la capital. Fue destituido y encarcelado. Sin embargo, sólo cumplió un año de su condena, por un beneficio procesal que lo dejó libre en 1990.

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