Sábado 19 de septiembre de 2026

Mundo

Rusia intensifica los ataques y Ucrania enfrenta una nueva etapa de la guerra

El uso de drones de mayor velocidad, el incremento de los ataques con misiles y el impacto sobre la infraestructura y la economía profundizan la presión sobre Ucrania mientras se acerca el invierno.

La guerra entre Rusia y Ucrania atraviesa una nueva etapa marcada por el incremento de los ataques de largo alcance y por una mayor presencia de drones en zonas alejadas del frente. Para la población ucraniana, especialmente en Kiev, las alertas aéreas, las explosiones y los cortes de servicios volvieron a ocupar un lugar central en la vida cotidiana.

Un reciente análisis de The Economist describe un escenario de creciente presión militar, económica y social sobre Ucrania. Según el medio británico, la incorporación a gran escala de drones Shahed con motores a reacción, junto con el aumento de los ataques misilísticos rusos, modificó las condiciones de seguridad en las principales ciudades del país.

Las sirenas antiaéreas se volvieron habituales y los ataques alcanzaron distintos puntos de la infraestructura civil, entre ellos estaciones ferroviarias, centros comerciales, edificios residenciales y establecimientos vinculados al suministro de combustible.

Una guerra cada vez más extendida

Durante los últimos años, buena parte de la población ucraniana había desarrollado mecanismos para convivir con los ataques aéreos, los apagones y las interrupciones de servicios. Sin embargo, la evolución de los sistemas de ataque rusos amplió nuevamente el alcance de la amenaza.

Uno de los principales cambios está relacionado con los drones Shahed. Los modelos propulsados por motores a reacción son más rápidos y vuelan a mayor altura que las versiones anteriores, lo que dificulta su interceptación mediante algunos de los sistemas de defensa utilizados por Ucrania.

El problema se suma a la disponibilidad limitada de misiles interceptores. Los aviones de combate ucranianos pueden enfrentar algunos de estos objetivos, pero la cantidad de aeronaves y municiones disponibles constituye una de las principales limitaciones para sostener una defensa permanente.

Rusia también incrementó su capacidad para producir y utilizar misiles balísticos. De acuerdo con las estimaciones citadas por The Economist, Moscú podría lanzar más de un centenar de misiles de distintos tipos cada mes, mientras que Ucrania dispone de reservas limitadas de sistemas occidentales como los Patriot.

La industria militar ucraniana intenta desarrollar alternativas propias, aunque la fabricación de sistemas capaces de interceptar misiles balísticos requiere radares, sistemas de comunicación y tecnología de guiado de alta precisión que demandan tiempo y grandes inversiones.

Los drones cambiaron el campo de batalla

La presencia de drones también transformó la dinámica en el frente. La llamada «zona de muerte», una franja de territorio que puede extenderse entre 40 y 80 kilómetros en torno a las posiciones enfrentadas, se convirtió en un espacio donde cualquier movimiento puede ser detectado y atacado.

Los drones de reconocimiento permiten localizar posiciones y movimientos, mientras que los modelos FPV son utilizados para realizar ataques directos. A esto se suman vehículos terrestres no tripulados que transportan municiones, alimentos, agua y otros suministros.

La utilización de estos sistemas también se extendió a la retaguardia. Ucrania intenta atacar líneas logísticas y objetivos militares situados a cientos de kilómetros del frente, mientras Rusia desarrolla operaciones similares dentro del territorio ucraniano.

Los ferrocarriles se encuentran entre los objetivos de mayor importancia estratégica. Los ataques ya no se limitan a composiciones detenidas que transportan equipamiento militar, sino que también afectan locomotoras, trenes de pasajeros e instalaciones ferroviarias.

La expansión de estas operaciones hace cada vez más difícil establecer una separación clara entre las zonas de combate y las ciudades situadas lejos de la línea del frente.

Impacto sobre la economía ucraniana

La escalada militar también tiene consecuencias directas sobre la economía. Algunas de las principales plantas industriales del país, especialmente en ciudades como Kryvyi Rih y Zaporizhzhia, sufrieron daños o interrupciones.

La producción siderúrgica cayó de manera significativa respecto del año anterior, mientras que otros sectores, como el comercio, la logística y el almacenamiento, también enfrentan dificultades.

El sistema ferroviario soporta una presión creciente debido a los ataques contra locomotoras e instalaciones. Las reparaciones permiten mantener buena parte de las operaciones, aunque existe preocupación por el deterioro acumulativo de la infraestructura.

Otro punto crítico son los puertos del mar Negro. Los ataques y las restricciones sobre las instalaciones portuarias de Odesa complicaron el traslado de la producción agrícola, generando preocupación por el almacenamiento de las cosechas y por la próxima temporada de siembra.

La agricultura tiene un peso considerable en la economía ucraniana y una interrupción prolongada de las exportaciones podría afectar tanto los ingresos del país como la actividad de las principales empresas del sector.

La llegada del invierno vuelve a encender las alarmas

El próximo invierno aparece como uno de los principales desafíos para Ucrania. La infraestructura energética fue reforzada durante el último año con asistencia occidental, pero continúa expuesta a nuevos ataques.

Kiev presenta una vulnerabilidad particular debido a su dependencia de grandes instalaciones de generación y calefacción. Una interrupción en determinados puntos de la red podría reducir de manera considerable el suministro eléctrico disponible para la capital.

Durante el invierno anterior, distintos sectores del país atravesaron períodos prolongados con temperaturas bajo cero y cortes de energía provocados por los ataques contra centrales térmicas.

Ahora existe preocupación por posibles interrupciones simultáneas de electricidad, calefacción, agua y saneamiento.

La situación también afecta a las escuelas y al transporte público. Las alertas aéreas obligan a suspender actividades y enviar a estudiantes a refugios, mientras que el funcionamiento del metro y de los autobuses puede verse interrumpido durante los ataques.

Muchas familias analizan trasladarse hacia el oeste del país o incluso abandonar Ucrania. La salida de población representa, además, un problema económico porque reduce la cantidad de trabajadores y contribuyentes disponibles.

Ucrania busca sostener su producción militar

En medio de las dificultades, el crecimiento de la industria nacional de defensa representa uno de los pocos sectores que mantienen una expansión significativa.

Varias empresas vinculadas al desarrollo de tecnología militar se encuentran entre los principales contribuyentes del país. La fabricación local de drones y otros sistemas de defensa se convirtió en una actividad estratégica y también en una fuente de empleo e ingresos.

Sin embargo, el aumento del gasto militar y la caída de las exportaciones generan una fuerte presión sobre las cuentas públicas.

El gobierno ucraniano enfrenta un déficit creciente y necesita mantener el respaldo financiero de sus aliados occidentales. La Unión Europea concentra buena parte de ese apoyo, tanto para sostener el presupuesto como para financiar la adquisición de armamento.

Para 2027, las autoridades ucranianas ya anticipan nuevas necesidades de financiamiento externo.

La diplomacia, todavía sin certezas

En paralelo con la intensificación de los combates, continúan los contactos diplomáticos. Representantes estadounidenses mantuvieron reuniones con funcionarios rusos y ucranianos, aunque todavía no existe certeza sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita reducir de manera significativa la intensidad de la guerra.

El escenario internacional también está condicionado por otros conflictos y por las prioridades políticas de Estados Unidos y Europa.

Mientras tanto, Ucrania intenta sostener sus posiciones en el frente y mantener funcionando su economía y sus principales servicios.

La evolución de los drones y los misiles modificó la naturaleza del conflicto: la distancia respecto de la línea de combate ya no garantiza seguridad. Con la llegada del invierno, el desafío para Ucrania será mantener operativa su infraestructura, sostener la producción y garantizar los recursos necesarios para continuar resistiendo los ataques rusos.

Entradas recientes

Kicillof encabeza en Avellaneda un plenario federal del MDF con la mirada puesta en 2027

El gobernador bonaerense será el único orador del encuentro del Movimiento Derecho al Futuro. La…

2 minutos hace

Instituto y Talleres en una nueva edición del clásico cordobés

La Gloria recibe al Matador este sábado desde las 21.15 en el Monumental de Alta…

45 minutos hace

Fiesta de los Estudiantes: nuevo desfile de carrozas desde las 19

Las carrozas volverán a recorrer Ciudad Cultural desde las 19. El pronóstico anticipa una noche…

55 minutos hace

Tragedia en la Ruta 34: murió un hombre tras un choque frontal y el camionero dio positivo en el alcohotest

El accidente ocurrió durante la madrugada de este sábado, cerca del puente sobre el arroyo…

1 hora hace

Racing volvió al triunfo: superó a Sarmiento en Avellaneda

La Academia se impuso 3-1 en el Cilindro por la décima fecha del Torneo Clausura.…

1 hora hace

River y Huracán se enfrentan por la fecha 10 del Torneo Clausura

El Millonario recibe al Globo este sábado desde las 19 en el estadio Monumental, por…

1 hora hace