Los disturbios se extendieron durante la noche del domingo por varias ciudades de Bolivia, tras la renuncia como presidente del país de Evo Morales, con incendios, saqueos y ataques a casas como el que según algunas informaciones sufrió una vivienda del propio exmandatario.

Los incidentes se registraron principalmente en La Paz, El Alto y Cochabamba, entre otras de las principales ciudades del país. Muchos ciudadanos pidieron ayuda a la Policía y las Fuerzas Armadas a través de redes sociales para tratar de frenar los ataques.

Las denuncias de saqueos e incendios se suceden sobre todo en El Alto, uno de los bastiones políticos de Evo Morales, y en varios barrios de La Paz.

El lugar más atacado en la ciudad sede del gobierno boliviano es la zona sur, que en las últimas semanas fue donde más se sintió la huelga ciudadana en contra de la reelección de Morales.

La Alcaldía de La Paz denunció que una turba incendió quince colectivos del servicio municipal de transporte que se encontraban en una instalación en el barrio de Kupillani.

En El Alto las turbas saquearon una feria popular e incendiaron comercios.

“Ante el ataque de grupos violentos organizados, hago nuevamente un vehemente llamado a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional para que en cumplimiento de su mandato constitucional protejan a la ciudadanía y garanticen la integridad y la vida de las personas”, señaló en Twitter el expresidente Carlos Mesa (2003-2005).

La casa de Evo Morales

En Cochabamba un grupo de desconocidos causó destrozos en la casa de Evo Morales, según mostraron medios locales.

Bolivia se encuentra en una crisis política y social desde el día después de las elecciones generales del pasado 20 de octubre, cuando comenzaron las sospechas de un fraude para favorecer la reelección de Morales para un cuarto mandato hasta 2025.

Morales había anunciado nuevas elecciones, tras más de dos semanas de huelgas ciudadanas en contra del fraude y enfrentamientos entre sus detractores y partidarios, además de los motines policiales en los dos últimos días.

Horas antes un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) advirtió de graves irregularidades en los comicios generales en Bolivia.

Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, anunciaron en un video que renunciaban a sus cargos, reiterando sus denuncias de un golpe de Estado, sin que hasta el momento se hayan hecho públicas las respectivas cartas de dimisión.

En el video, Evo Morales consideró que la OEA tomó una decisión “política”.

La CIDH expresa “preocupación”

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su “profunda preocupación” por la “grave escalada de violencia” en Bolivia e hizo un llamado al Estado “a garantizar el respeto a los derechos humanos de todas las personas, sin distinción alguna de su ideología, pertenencia política o cargo”.

Así lo indicó en un comunicado dado a conocer hoy en referencia a “los recientes acontecimientos en Bolivia”, en el marco de “una crisis política y social en cuyo contexto se registró la renuncia del Presidente Evo Morales, cuyo mandato constitucional vencía el 22 de enero de 2020, así como de altos funcionarios de su gobierno”.

El comunicado de la Comisión citó una información publicada por la Defensoría del Pueblo, en el contexto postelectoral, en el que “tres personas habrían fallecido, 421 habrían resultado heridas y 222 habrían sido detenidas”, y dijo que la situación se vio “agravada” por “nuevos actos de violencia partidaria”.

En esos hechos, continúa, “se habrían registrado hostigamientos, saqueos, incendios de buses y edificios municipales”, sumado a que “en las últimas horas se han registrado ataques y saqueos a residencias de personas privadas y de autoridades, incluyendo la del Presidente Morales”.

“La Comisión condena todo acto de violencia y hace un llamado al Estado a garantizar el respeto a los derechos humanos de todas las personas sin distinción alguna de su ideología, pertenencia política o cargo”, dijo la CIDH en su comunicado.

Proclamó “muy especialmente” un llamado a que “se respete el derecho a la vida, integridad y libertad personal, así como la libertad de expresión” y extendió el llamado a “los actores políticos y sociales a cesar todo acto de violencia por parte de organizaciones o movimientos ciudadanos”.

Además, la Comisión recordó “la obligación del Estado de investigar y sancionar a los responsables” y destacó “la importancia de que la actual crisis política y social sea resuelta con apego a Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia y por los canales democráticos para garantizar el pleno respeto al Estado de Derecho y a los derechos humanos de todas las personas”.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

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