En medio de un consumo que no logra recuperarse, el financiamiento en cuotas vuelve a posicionarse como una de las principales herramientas para incentivar las ventas. A las tradicionales promociones en electrodomésticos, ahora se suman las marcas de ropa, que comienzan a ofrecer 12 cuotas sin interés como parte de una estrategia para reactivar la demanda.
El cambio se da en un contexto de leve baja en las tasas de interés, impulsada por medidas del Banco Central de la República Argentina, que decidió reducir los encajes bancarios para aumentar la liquidez y facilitar el crédito. Este escenario abre la puerta a un mayor financiamiento tanto para consumidores como para empresas.
En paralelo, el Banco Nación lanzó una promoción que permite financiar compras en hasta 20 cuotas sin interés con tarjetas de crédito, vigente hasta el 31 de mayo. El beneficio alcanza a rubros como tecnología, artículos para el hogar, materiales de construcción y movilidad.
La indumentaria se suma en medio de la crisis
El sector textil e indumentaria, uno de los más golpeados por la caída del consumo, comenzó a replicar estas estrategias con el inicio de la temporada otoño-invierno. Las marcas, que ya venían aplicando descuentos agresivos, ahora incorporan cuotas sin interés para sostener el nivel de ventas.
Desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria advirtieron que la situación es crítica. Su presidente, Claudio Drescher, fue contundente: “No se vende nada, ni lo caro ni lo barato, ni lo importado ni lo nacional”.
Según datos de la entidad, las ventas cayeron 8,4% interanual en el primer bimestre del año, y el desplome llega al 40% si se compara con 2023. En este contexto, Drescher calificó a las 12 cuotas como “un manotazo de ahogado”.
Además, alertó sobre el impacto del costo financiero —cercano al 20%— en la rentabilidad: muchas empresas no pueden trasladarlo a precios y terminan operando con pérdidas. Entre 2024 y 2025, cerraron casi 3.000 firmas del sector y más de 1.600 locales.
Más cuotas, pero con riesgos
El problema no se limita a la indumentaria. En el rubro de electrodomésticos, donde las cuotas ya eran habituales, también crecen las dudas sobre la sostenibilidad del sistema.
La consultora EcoGo estimó que la morosidad en los créditos otorgados por vendedores del sector alcanzó el 41% en diciembre, reflejando un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los consumidores.
A su vez, las ventas de electrodomésticos y artículos del hogar cayeron 18,6% interanual en el último trimestre de 2025, afectadas por la pérdida del poder adquisitivo.
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa señalaron que, a diferencia de otros momentos, no existe un programa generalizado como “Cuota Simple” que articule estas promociones. Por ahora, se trata de iniciativas aisladas de bancos y comercios.
Un alivio parcial
Si bien la baja de tasas podría ayudar a dinamizar el crédito, el costo financiero sigue siendo elevado —en torno al 30%— y limita el alcance de estas medidas.
En este escenario, las cuotas sin interés aparecen como un paliativo más que como una solución estructural. El principal problema, coinciden en el sector, sigue siendo el mismo: la pérdida del poder de compra.
El avance de la inteligencia artificial está generando una transformación profunda en el mercado laboral…
El tiempo en San Salvador de Jujuy se presenta con condiciones variables y alta humedad,…
Wanda Nara regresó al país tras varias semanas en el exterior y volvió a quedar…
El desembarco de Luca Bertoldi Menem en el mundo de la moda no pasó desapercibido.…
A tan solo tres días de haber vuelto a la casa de Gran Hermano, Tamara…
La misión Artemis II sigue avanzando con una precisión pocas veces vista en vuelos espaciales…