Rosario Central no tuvo la antesala soñada para el clásico del próximo sábado. En un partido donde lo indispensable era sumar de a tres, el equipo de Ariel Holan apenas rescató un empate 1 a 1 frente a Riestra en el Gigante de Arroyito. El resultado, sumado a la imagen futbolística que dejó, encendió la preocupación de los hinchas a menos de una semana de enfrentar a Newell’s.
El encuentro se encaminaba a ser el primer triunfo de Central en condición de local en el Clausura, pero la igualdad llegó en los últimos minutos a través de un penal convertido por Jonathan Herrera. El cierre, con silbidos repartidos en las tribunas, dejó la sensación de un equipo que no logra despejar dudas y que llega al duelo más esperado del semestre con más interrogantes que certezas.
El arranque fue alentador. Apenas iniciado el juego, Central rompió su sequía de goles de jugada gracias a una combinación entre Malcorra y Campaz, que terminó con un centro preciso para el cabezazo de Alejo Véliz. El 1-0 parecía el envión necesario para destrabar un partido que se presumía áspero.
Sin embargo, después del gol, el equipo se fue apagando. Ibarra se destacó en el mediocampo por su despliegue y recuperación, pero la elaboración colectiva nunca se consolidó. Campaz mostró destellos, Di María y Coronel intentaron asociarse por derecha, pero las ocasiones claras escasearon. La doble referencia en el área, con Véliz y Copetti, quedó subutilizada.
En el fondo, los problemas fueron evidentes. Quintana padeció la marca sobre Benegas, Sández ofreció dudas en su lateral, y Riestra, con su fórmula simple de pelotazos largos, consiguió incomodar más de lo previsto.
La noche además dejó una noticia amarga: la lesión del juvenil Juan Giménez. El defensor debió retirarse entre lágrimas tras torcerse solo en una acción defensiva. Su ausencia de cara al clásico es un golpe duro para un plantel que no abunda en variantes sólidas en la zaga.
Durante el segundo tiempo, Central se diluyó. Ibarra mantuvo su nivel, pero el resto no acompañó. El equipo se volvió previsible y falto de ideas. Véliz, con su empuje y juego aéreo, sostuvo las esperanzas hasta donde pudo: primero con un cabezazo que exigió a Arce y luego con una pelota dividida en la que casi logra ampliar.
Más allá del resultado, el reencuentro de Central con su goleador puede ser una de las pocas notas positivas de una noche gris.
Cuando el partido parecía encaminarse hacia un triunfo ajustado, Riestra encontró su premio. Obredor encaró, ganó metros y dentro del área fue derribado por Elordi. El penal lo ejecutó Herrera con frialdad para decretar el empate a los 43 minutos del complemento.
El silencio incrédulo en el Gigante duró segundos hasta que llegaron los silbidos. El equipo se retiró cabizbajo y con la sensación de haber desperdiciado una oportunidad inmejorable para encarar con confianza la semana previa al clásico.
La igualdad ante Riestra dejó mucho más que dos puntos perdidos: expuso carencias futbolísticas, debilitó la relación con parte de la hinchada y encendió las alarmas sobre el rendimiento colectivo. Holan tendrá pocos días para ajustar detalles y recomponer la moral de un plantel que está en deuda con su gente.
El clásico no admite excusas. El sábado, Central tendrá la obligación de mostrar una cara distinta y responder a la exigencia de un partido que define mucho más que tres puntos: el orgullo de la ciudad.
Dos hombres fueron condenados a 14 años de prisión por el homicidio del remisero salteño…
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas fuertes para distintas zonas…
Una serie de fotos inéditas a los besos volvió a encender el mundo del espectáculo…
Por la fecha 28 de la Conferencia Norte de la Liga Argentina, Jujuy Básquet dejó…
El Festival Internacional de Cine de las Alturas dio a conocer la Selección Oficial de…
El presidente del bloque de diputados provinciales del Frente Jujuy Crece, Santiago Jubert, cuestionó con…