De entusiasta del rally a promesa del automovilismo mundial. Así se presenta Puck Klaassen, la piloto neerlandesa de apenas 23 años que en su segunda participación en el Rally Dakar logró ganar una etapa en la competitiva categoría Challenger. Su navegante es el argentino Augusto Sanz, bombero voluntario de Exaltación de la Cruz, con quien formó un binomio que ya da que hablar.
La historia de Puck tiene origen familiar. Su padre, Sebastiaan Klaassen, amante de los motores, la acercó desde chica al karting y al motocross, disciplinas que compartió con su hermano. También se animó a la equitación —practicó salto a 1,40 metros— hasta que una lesión la llevó a bajarse del caballo y mirar hacia otra pasión: los autos.
El debut en el Dakar llegó en 2024, cuando se inscribió junto a su padre en la categoría Classic a bordo de un Porsche Martini. Aquella experiencia fue suficiente para que la joven quisiera ir más lejos. Ese mismo año ingresó al Mundial de Rally Raid y fue allí donde apareció el argentino Sanz, recomendado por el manager Marcelo Carballar.
“Tenemos una relación muy buena dentro y fuera del auto. Él me da mucha confianza”, reconoce Puck, que destaca la experiencia y la solvencia técnica de su copiloto. “En una etapa rompí una parrilla contra una roca y creí que no seguíamos. De alguna manera lo hizo funcionar”, contó entre risas.
Con el GRally Team, Klaassen conduce un UTV con motor turbo de 1.000 cc y unos 177 caballos. Con ese vehículo sorprendió en la tercera etapa y llegó a ubicarse segunda en la general de la Challenger. Aunque una avería mecánica posterior la retrasó, no pierde la ambición: “Vamos a empujar hasta el final. Es Dakar, cualquier cosa puede pasar”.
La piloto nació en Países Bajos el 8 de octubre de 2002, pero se crió en Sudáfrica, país con el que también se identifica y cuya bandera lleva junto a la neerlandesa en su buzo antiflama. Entre sus referentes menciona al sudafricano Henk Lategan, piloto oficial Toyota en la categoría Autos: “Admiro mucho su consistencia y su actitud al competir”.
Un regreso a Argentina y un plan inesperado
Puck ya corrió el Desafío Ruta 40 y volverá este año: la prueba se realizará entre el 24 y el 29 de mayo y será nuevamente válida por el Mundial de Rally Raid. “No puedo esperar para regresar. La primera vez no me fue bien, así que quiero revancha”, asegura.
Pero no todo en su vida está ligado al motor. Estudia enología, hace vino en la finca familiar y tiene un objetivo turístico cuando regrese al país: visitar una bodega en Mendoza junto a su padre.
También disfruta del aire libre, el fitness y la cocina, hobbies que conviven con una carrera deportiva que empieza a tomar vuelo. Su victoria parcial en Arabia Saudita la posicionó como una de las revelaciones de esta edición y ratificó su potencial ante pilotos más experimentados.
El faro que guía esa prometedora campaña sigue siendo Sanz: el navegante argentino que le aporta precisión, calma y estrategia arriba del auto. Juntos forman un equipo que ya empezó a escribir su propio capítulo en la carrera más dura del mundo.


