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Batidos nutritivos naturales ideales para deportistas
Las frutas aportan nutrientes necesarios no solo como fuente de energía, sino también para mejorar la recuperación después de entrenar o competir.
 
Combinadas en batidos y jugos naturales y sumando complementos, pueden ser un alimento nutritivo y divertido.
 
En los jugos, la extracción implica una pérdida de nutrientes importante, ya que se saca la fibra y la cáscara y se pierde mayor valor nutricional si no los consumimos en el momento. Como el azúcar llega más rápido al torrente sanguíneo, es mejor el batido de la fruta con toda su fibra. Los batidos pueden realizarse con agua filtrada o mineral, leches de semillas o de vaca.
 
Beneficios
Los jugos (parte líquida) de las frutas, especialmente en los smoothies (batidos fríos que ayudarán a recibir más fibra), aportan vitaminas, minerales, antioxidantes, sustancias depurativas y regeneradoras. Pero lo más importante es que proporcionan energía vital y enzimas, dos elementos fundamentales para la salud, y para el estado energético diario.
 

¿Cuándo?

Lo ideal es consumirlo siempre fresco: preparar un jugo y tomarlo inmediatamente.
 
También se puede guardar en un frasco de vidrio con cierre hermético, ya que mantiene sus propiedades intactas por unas horas, a excepción de la vitamina C, que, según se dice, se evapora al poco tiempo de ser exprimida.
 

¿Muchas frutas?

Un batido multifruta no es lo más aconsejable. Es preferible no mezclar más de dos frutas y aprender a combinarlas. Es que cuanto más azúcar contengan, disminuirá su compatibilidad.
 
Un batido de naranja o pomelo (ácidos) con banana (dulce) no es una buena opción para el momento de la asimilación. La sandía y el melón no deberían mezclarse con otras frutas. Se pueden rotar y variar los ingredientes y complementos; existen muchas combinaciones posibles.
 

¿Solo de frutas?

Los complementos enriquecen el valor nutricional del batido, dándole más energía o un plus de vitaminas, minerales y aminoácidos.
 
Se pueden incorporar hortalizas, raíces y verduras. También frutas secas y semillas, que son muy alcalinas (equilibran la acidez del organismo), de alto valor biológico y bien toleradas en poca cantidad.
 

Ojo al dulce

Evitar endulzar con azúcar. Una vez que el paladar se acostumbra a saborear la fruta sin edulcorantes añadidos, se disfrutará de igual manera. Para endulzar, se pueden incorporar otros edulcorantes, como sucralosa o stevia.
 

Dos recetas

Limonada

 
Ingredientes para medio litro: limón, agua, jengibre, menta, semillas de salvia, edulcorante.
 
Hervir agua con menta fresca y rodajas de jengibre durante 2 minutos.
Enfriar y colar.
Exprimir un limón y agregar.
Picar menta fresca.
Añadir edulcorante y hielo.
Jugo de cereza y arándanos
 
Ingredientes: cerezas, arándanos, jengibre, agua (opcional), edulcorante.
 
Hervir una taza de agua con trozos de jengibre, enfriar y retirar el jengibre.
En una licuadora, mezclar arándanos y cerezas sin semillas.
Añadir hielo, agua y edulcorante.